Carlos Ochoa: Se abre el telón, se cierra el telón

La escena de la delegación de Maduro con los carteles de Alex Saab en México, muestra lo importante que es el colombiano, por lo que pueda declarar si en efecto como se espera es deportado de Cabo Verde a los Estados Unidos. A Maduro se le está volteando el santo y el tablero se le complica, lo que declaró como una victoria por la debilidad de la oposición, se le ha convertido en una apuesta de alto riesgo, no parece fácil que pueda levantarse de la mesa como en ocasiones anteriores sin consecuencias negativas, es verdad que el ritmo y la velocidad no caracterizan estas negociaciones, pero lo que en principio era una ventaja para ganar tiempo se está convirtiendo en un problema, porque hasta los enanos del circo crecieron y la comunidad internacional está atenta a una resolución de la crisis por vía de una elección presidencial que Maduro no tiene contemplado discutir en México, pero entonces ¿qué sentido tiene esa negociación con mediación internacional sin una pronta elección? En principio ninguna favorable para Venezuela, pero las implicaciones de las pruebas que puedan demostrar los Generales Cliver Alcalá que ya se declaró culpable y Hugo Carvajal que dice tener en la mano informaciones que queman, con la posibilidad de una cooperación casi segura de Saab si es deportado, cambian el panorama y mucho, más si le añadimos la causa que cursa en la Corte Penal Internacional y las denuncias que se hacen de violaciones de derechos humanos en la ONU, con declaraciones de Presidentes y Primeros Ministros denunciando al régimen.

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Author: Pablo Perez