La República es un sistema político que implica el contrapeso institucional, garantiza la libertad, el respeto a la propiedad, el derecho del ciudadano a tener un proyecto de vida individual y desenvolverse en un Estado de Derecho. La República recubre a la democracia que es un sistema de gobierno enfocado en la renovación de los cargos de elección popular de los poderes públicos mediante elecciones limpias y libres. Este objetivo es inalcanzable dentro del marco de un sistema judicial corrupto, con el usurpador en el poder y el lavado impune de actividades ilícitas. Sus diferentes y concatenados eslabones conducen a una red de testaferros. Por eso, insistimos que es necesario realizar las elecciones presidenciales con condiciones republicanas, que aseguren que no se conviertan en un esfuerzo nugatorio.