Nada ni nadie ha podido atemorizarlo, menos aún doblegarlo, desde que aquella tarde histórica del cinco de febrero de 2019 —cuando fue electo presidente de la Asamblea Nacional con el respaldo de millones de demócratas en la calle, y luego en cabildo abierto el día seis, aludiendo a los artículos, 233, 333 y 350 de la Constitución— se propusiera el cese de la usurpación y convocar elecciones libres, para juramentarse como presidente Interino el 23 de enero de ese mismo año con el reconocimiento de más de 60 países.