El general Jorge Ubico Castañeda tomó posesión en febrero de 1931 y tuvo que salir por la puerta de atrás el 1 de julio de 1944, tras 14 años de dictadura. Fueron los estudiantes universitarios que lograron iniciar todo un proceso de rebelión, liderados por Los Esquilaches de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional, que aunó en un primer momento al magisterio nacional, a los jóvenes oficiales del ejército, artesanos y obreros capitalinos para organizar protestas contra la dictadura y conseguir la renuncia de Ubico Castañeda el 1 de julio de 1944. Sin embargo, hay que estudiar mejor la organización básica que lograron construir el magisterio nacional, los jóvenes oficiales del ejército, los artesanos y obreros capitalinos, junto al estudiantado universitario y de secundaria. Manuel Galich, en sus libros y escritos, nos deja señales concretas sobre lo sucedido con los estudiantes universitarios y de educación media. Y para los que tengan duda respecto del carácter popular del movimiento revolucionario de octubre, el legendario 20 de octubre del 44, el libro clásico de Manuel Galich Del pánico al ataque, en el que se relatan las acciones de la juventud universitaria, es necesario que lo conozcan los jóvenes ciudadanos de hoy. Lo mismo se puede decir del libro de Arcadio Ruiz Franco (1993) Fermentos de lucha. Hambre y miseria en Guatemala, 1944-1950, en el que desde la perspectiva de un obrero de las artes gráficas se relata, no solo la participación del gremio, sino su vinculación con los estudiantes para la caída del dictador Ubico Castañeda. Arcadio Ruiz Franco era un joven trabajador de las artes gráficas y estudiante por las noches en la Escuela de Comercio. En su libro ya mencionado nos informa de cómo los estudiantes de comercio se suman a las reuniones de los estudiantes universitarios, especialmente con los de la Facultad de Derecho, en las cuales ya se discutía, desde hace varios años —por lo menos desde 1937— cómo derrocar a la dictadura de Ubico Castañeda y el mecanismo para pedirle la renuncia. Todos estos sucesos comienzan a arreciar durante el mes de junio de 1944. Menciona el hecho de la circulación de un Memorial que estaba siendo firmado para pedirle la renuncia al Presidente de la República. También circulan noticias de que en su última reunión anual los masones habían atacado duramente al régimen imperante en Guatemala. El documento que menciona fue conocido como El Memorial de los 311. Francisco Villagrán Kramer, en su libro Biografía Política de Guatemala, indica: “El 22 de junio de 1944 fue un día memorable en los anales del civismo guatemalteco; 311 profesionales y universitarios, y con ellos buena parte del pueblo de Guatemala declararon anacrónica la dictadura del general Jorge Ubico Castañeda, que un día antes había restringido las garantías constitucionales invocando que elementos disociadores de tendencias nazi fascistas perturbaban la paz de la república”. Ruiz Franco también menciona que se había convocado a manifestaciones pacíficas para el día 25 de junio, tanto en horas de la mañana como en horas de la tarde. El pueblo en general estaba convocado, pero especialmente el capitalino. En la mañana una multitud se hace presente y es fuertemente reprimida. Ruiz Franco relata que los trabajadores al interior de la empresa que edita El Imparcial, desde sus directores hasta el personal de artes gráficas, después de largas y encontradas discusiones, el director del periódico da su consentimiento a la participación a la huelga general convocada para que renuncie el dictador Ubico Castañeda. Nuestro pueblo ha sabido, frente a la dictadura, encontrarle la comba al palo.