Guatemala: una dinámica cambiante entre actores sólidos y líquidos

Zygmunt Baumann propone una interesante teoría que ilustra a la modernidad desde la división o funcionamiento híbrido entre actores líquidos y sólidos. Por su parte, los actores líquidos representan una dispersión –mayormente–  del poder adquisitivo que se encuentra disperso entre varios actores emergentes que reconfiguran el ‘statu quo’ al margen de un mundo de cambios constantes. Ahora bien, los actores sólidos representan al poder político cimentado en una determinada sociedad; en la cual, se rigen bajo normativas hegemónicas reacias al cambio. En el caso de Guatemala, la balanza se encuentra en un baile entre dos mundos. 

Puede argumentarse que Guatemala representa una dinámica híbrida que –desde el campo de la geopolítica– conviene analizar. La premisa que engloba a la nación se conjuga con la predominancia de actores sólidos (políticos) que consolidaron las reglas del juego a tal nivel, que los actores líquidos emergentes se manifiestan por medio de estrategias económicas en pro de la apertura a paulatinas innovaciones que suelen entrar en conflicto con la predominancia conservatismo del sector sólido. 

El poder no es un monopolio del aparato estatal. Este, se encuentra en un constante estira y afloja. El sector sólido se conforma por un cuerpo político conservador que rechaza cambios sustanciales a cambio de mantener un ‘statu quo’ en donde imperan los viejos males del país: corrupción, falta de educación e ineficiencia burocrática. Ejemplo de ello, son los grupos de extrema derecha, conservadora y católica que se rehúsa a entrar en contacto con tendencias políticas distintas. Sin embargo, no todo es estático.

Si bien Guatemala sigue presentando una serie de prácticas, tendencias  y dinámicas antiguas, los inevitables cambios emanados de los nuevos actores evidencian la relatividad en la política. Esto, por medio de estrategias cambiantes que encubren diversidad de fines. Esto se ilustra con la existencia de grupos indigenistas que dicen luchar por sus derechos, mientras se sustentan de la extorsión, conflictividad y amenaza de bloqueo a rutas principales a modo de coacción que termina por afectar al resto de la sociedad guatemalteca. 

La actualidad demuestra que si bien, las tendencias políticas de la sociedad guatemalteca no son inmutables, el medio para la consecución de fines se desarrolla tras la integración hacia los cuerpos sólidos o líquidos del país, ilustrando así un baile continuo entre dos mundos que conviven en constante fricción. 

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Author: Maria Suarez