Hablemos de vacunas contra el virus del papiloma humano

En Guatemala, la salud sexual y reproductiva y la educación sexual integral siguen siendo aún un tabú. Si bien se ha avanzado en alguna parte en cuanto a legislación sobre planificación familiar, se tiene pendiente contar con una ley sobre educación sexual integral y también una ley de vacunación. Estos temas siguen siendo relegados, sobre todo por los grupos antiderechos y anticiencia que se oponen, sobre todo, a que la niñez y adolescencia puedan decidir sobre sus cuerpos y tener bienestar físico. Un caso de particular interés es la vacunación sobre el virus del papiloma humano. Este es un virus, y es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes que existen. Usualmente, es inofensivo y desaparece por sí solo, pero algunos tipos del virus pueden causar cáncer en el cuello uterino de las mujeres y adolescentes, que es uno de los efectos más frecuentes. Una de las formas de prevenirlo es a través de la vacunación.

En el caso de Guatemala, como es de costumbre, sin un plan estratégico, se inició este año con un proceso de vacunación. Tal parece que empezó porque se vencían varios lotes de vacunas y no tanto por un compromiso técnico y humano de las autoridades. Sin embargo, es de señalar que en 2018 se hizo en centros educativos con énfasis en las niñas y adolescentes, pues son ellas las que resultan más vulnerable ante el virus. Con la pandemia del COVID-19, las escuelas cerraron y se dejó de hacer. Una de las cosas a resaltar es que cuando se retomó la vacunación, se hizo sin una fuerte campaña de información y educación, que son fundamentales para tener éxito. A través de redes sociales muchas usuarias preguntaban cuáles eran los centros de salud, horario de atención, entre otras cosas, porque no había información fiable. Imaginemos a las mujeres, adolescentes y niñas de la ruralidad, sin siquiera energía eléctrica, ni mucho menos acceso a internet, ¡quedaron en el olvido! 

Como mencioné al principio, hablar sobre estos temas no es popular, ni mucho menos bien recibido; por ello, todas las acciones para proteger a las niñas, adolescentes y mujeres cuentan. En una reciente citación en el Congreso de la República, realizada por la diputada Andrea Villagrán, con las autoridades del Ministerio de Salud, estas explicaron que no se tienen planes para continuar con el esquema completo de vacunación, ya que se necesitan tres vacunas para su eficacia. Esto es una total irresponsabilidad, pues deja desprotegidas a miles de mujeres, niñas y adolescentes que acudieron a los centros de salud. También es de mencionar que la oficina del Procurador de Derechos Humanos, a través de la Defensoría de la Salud, ha realizado supervisiones y recomendaciones sobre este proceso, en el cual se ha visto la improvisación del proceso. Es urgente que el Ministerio de Salud provea de la 2da. y 3ra. dosis de las vacunas, para que se protejan a las mujeres, niñas y adolescentes. 

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Author: Maria Suarez