Portugal exhibe el músculo de su emprendimiento digital

Las startups proliferan en Portugal catapultadas por la onda expansiva que genera la Web Summit, la mayor cumbre tecnológica del mundo, que se celebra en Lisboa cada mes de noviembre. Es un efecto que se deja sentir en el tejido emprendedor digital del país vecino , al calor de las ventajas fiscales impulsadas por el Gobierno de Antonio Costa. Así, según los datos del ejecutivo luso, Portugal acumula ya más de 2.100 startups y nada menos que siete unicornios (empresas emergentes que alcanzan los 1.000 millones de valoración). Las contradicciones y los retrasos, en general, son mayores en tierras lusitanas, pero en este punto el gabinete socialista se ha puesto las pilas con celeridad. Una apuesta que trae beneficios al otro lado de la frontera y hace a los portugueses lanzarse a explorar esta vía como salida en este momento en el que la transición digital aún está en curso. La tendencia se extiende por toda la geografía lusitana : de Viana do Castelo, al lado de Galicia, y el eje Braga-Oporto a Faro, sin olvidar Funchal y Ponta Delgada en los archipiélagos de Madeira y de Azores. Pero, naturalmente, Lisboa y Oporto aparecen como las ciudades clave, donde mayor cantidad de licencias se conceden con estas características. Una de las nuevas empresas que se distinguen como más pujantes es Eupago , fundada por José Veiga en la gran urbe del Norte, la misma que acoge la serie de bodegas que le dan fama mundial. Él prefiere definir su proyecto a orillas del río Duero como una ‘fintech’ (financiera tecnológica), más que como una startup. «Eupago es una institución supervisada y autorizada por el Banco de Portugal que ofrece a sus clientes soluciones de pago. Gracias a nuestros servicios, todos los negocios (pequeños o grandes) tienen acceso a formas de pago como Multibanco o Mbway, débitos directos que antes solo eran accesibles a través de los bancos. Se nos considera la institución de pago más innovadora y nos tienen en cuenta las compañías para mejorar la oferta de sus servicios», declara Veiga a ABC. De primera mano, relata que la idea de fundar su «joya de la corona» hunde sus raíces en 2008, «cuando nos apercibimos de que existía interés por parte de las webs en el sentido de utilizar medios de pago electrónico para cobrar los encargos», explica en la antesala de precisar: «La montamos en 2014 con el fin de colmar una necesidad real del e-commerce». Desde su atalaya, José Veiga señala convencido: «Hay quien piensa que la crisis impulsó el nacimiento de empresas en Portugal y que eso llevó al aumento de startups. Nosotros creemos que la explosión va más allá, pues el pueblo portugués es emprendedor por sí mismo y le gusta innovar», «Además de ayudar financieramente a las startups, el Gobierno las valora como agente de innovación del mundo empresarial », puntualiza. También subraya que la llegada de la Web Summit a Lisboa ha resultado providencial en el salto que ha dado Portugal en este ámbito. Una cita que se mantendrá en el Parque das Naçoes hasta 2028, como mínimo . ¿Su prioridad? Pues, cómo no, abrirse al mercado español y aprovechar que «el futuro es claramente de las startups», aduce. Pulsamos a continuación la experiencia de Fernando Jardim , vinculado a 351 (como el prefijo telefónico portugués), una plataforma que tiene por objetivo ayudar a los que fundan una startup a crecer en su negocio, así como a «favorecer el desarrollo del ecosistema luso de innovación». Hoy es la mayor comunidad de startups del país vecino, con más de 1.100 miembros. Dependiente del organigrama del Ayuntamiento de Lisboa y de su rama tecnológica, 351 vio la luz en 2019 debido a «la falta de un ambiente donde los diferentes actores pudieran conectarse, intercambiar la esencia de sus planes, hacer negocios o poner en marcha programas conjuntos». El acreditado experto afirma que resta mucho por hacer: incrementar la inversión, descentralizar el acceso a la educación emprendedora más allá de Lisboa y Oporto, flexibilizar la legislación… Por su parte, Francisca Gigante es cofundadora de FITA-Amigos del Arte , al lado de Francisco Teles da Gama , quien ejerce como director de la iniciativa. «Ayudamos diariamente a profesionales con talento que buscan nuevas oportunidades en el universo cultural. Nuestra misión es facilitarles el contacto con instituciones artísticas de todo el mundo», dice esta mujer atenta a las posibilidades del siglo XXI. El foco en Lisboa El ritmo vertiginoso de las startups en Portugal se une a la apuesta realizada por varios baluartes de Silicon Valley, hasta ahora seducidos por las facilidades que otorgaba Dublín, pero que hoy giran la vista hacia Lisboa cada vez más, alrededor del buque insignia encarnado por la Web Summit . La punta de vanguardia corresponde a la multinacional Google, que anunció la apertura de un centro operativo que va a ofrecer 1.300 puestos de trabajo de manera directa o indirecta. Pero, sobre todo, la sensibilidad tecnológica y la visión de futuro del Gobierno luso han marcado diferencias con España. Para incentivar esta clase de empleo, el Ejecutivo de Costa creó un fondo inicial de 300 millones de euros, con la vista puesta en la promoción de las startups lusitanas. No puede hablarse de una guerra directa entre España y Portugal para atraer ni el empleo tecnológico ni la lluvia de compañías que operan por internet. Pero sí está claro que el carácter emprendedor distingue al gabinete de Costa frente al de Pedro Sánchez , y se ha demostrado especialmente en las medidas para atraer talento. Un ejemplo fue la entrada en vigor de la denominada Tech Visa para «facilitar la entrada de trabajadores cualificados que quieran trabajar en las áreas digital y tecnológica». Se trata de un visado especial de residencia para ciudadanos de otras nacionalidades que decidan instalarse en Portugal , de acuerdo con el Ministerio de Administración Interna. Así las cosas, no resulta extraño que todas estas medidas se hayan materializado con especial intensidad en Funchal y en las localidades que la circundan en la isla de Madeira.

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Author: Pablo Perez