- Una preciosa y joven mujer estuvo golpeando insistentemente y toda la noche la puerta de mi cuarto de hotel… Finalmente, ante tal escándalo, tuve que dejarla salir.
- Acabo de regresar de un viaje de placer… Fui al aeropuerto a dejar a mi suegra… vive en Miami.
- ¿Cuáles son las palabras que una esposa nunca desea escuchar cuando está haciendo el amor? “¡Pichoncito, ya estoy en casa!”.
- He estado enamorado de la misma mujer 49 años seguidos… Si mi esposa lo averigua, ¡me mata!
- Viajé a Europa con diferencia horaria de ocho horas, lo que me tiene confuso. Ahí cuando es hora de cenar me siento sexy… cuando es hora de irse a la cama me da hambre… Ello es causal de divorcio según mi esposa, que me acompaña.
- El hombre visita a su médico, que le da seis meses de vida. Pasa el tiempo y el galeno no logra cobrarle la consulta al paciente. Le da entonces seis meses más de vida.
- Mismo médico, otro paciente: “Usted llegará sin problema a los sesenta años de vida”. ¡“Pero es que tengo sesenta años, doctor”… “¿Ya ve? ¿¡No se lo acabo de pronosticar!?”.
- Donde el otorrinolaringólogo: “Doctor, oigo con frecuencia un timbre sonar. ¿Qué hago?… “No conteste”… “Bueno”…
- Un vagabundo le pide a un conocido que le adelante Q100 hasta el próximo día de pago. “¿Y cuándo es el día de pago?”, pregunta el solicitado. “Yo no lo sé”, replica el vagabundo, “¡el que trabaja eres tú!”.
- ¿Por qué algunos divorcios son tan costosos? ¡Porque sin duda valen la pena pagarlos!
- ¿Por qué los hombres fallecen antes que sus esposas? ¡Porque así lo desean!
- Dice, algo arrogante, el occidental: “En nuestra democracia tenemos derecho a criticar a nuestros líderes, a nuestra prensa e inclusive a nuestra religión”. “Exactamente lo mismo en el islam”, asevera el fundamentalista musulmán: “También nosotros tenemos derecho a criticar a tus líderes, a tu prensa, a tu religión”. “¡Vaya sorpresa!”.