En la cumbre presidencial de los países andinos, Gustavo Petro tuvo una intervención de primer nivel, y en lo personal me hizo recordar al estadista que es, de manera general, el ausente en las cumbres presidenciales y de otra naturaleza. El video que circula profusamente por las redes, llegó a mi compu enviado por varios amigos, cual dice del fenómeno viral en que se ha convertido la intervención de un presidente de izquierda, izquierdista, exguerrillero, rojillo, y todas las denominaciones que utiliza la oligofrenia chapina.
Cuatro grandes temas abordó Petro, con solvencia, con propuesta, de forma clara, para no dar lugar a interpretaciones abusivas. Por ello me pareció de interés señalar los puntos señalados.
El primero fue un llamado a un diálogo por la paz en la guerra entre Rusia y Ucrania. En ello creo que tiene el mérito de dejar de ser un observador de la profunda crisis en la economía, la sociedad y el medio ambiente que la guerra está ocasionando al mundo y de manera particular a la región latinoamericana. Basta de falsas poses y de declaraciones de amistad con unos o con otros. Hay que parar la guerra cuanto antes. Y esto es lo que Petro dijo en la conferencia andina.
El segundo gran tema es el de la guerra contra la droga. Habló de un fracaso de 50 años a nivel continental y de las pérdidas de vidas humanas que en esos años se han producido, con su correlato que es la violencia en muchas ciudades del continente que solo dicen de la ruta de la coca. Con datos que dan escalofríos. Al respecto propone una cumbre de países del continente, a partir del grupo andino y con la participación de otros países. Todo para sumar fuerza.
El tercer tema abordado es el de proponer una integración eléctrica latinoamericana a partir de energías limpias. En una parte de su intervención decía que en el continente teníamos suficiente sol, suficientes vientos, suficiente agua (tres fuentes de energía limpia). Todo para no depender de los combustibles fósiles que por lo demás están en franco proceso de disminución y agotamiento. Y por esa vía abaratar el costo de la energía.
Si los temas abordados no fueran suficientes, concluyó con la idea-propuesta de impulsar la universidad andina como una manera de producir los mejores técnicos en los temas abordados, con conocimiento de los temas ambientales, con fuerte formación académica y científica. En pocas palabras, situar la ciencia en un lugar destacado de estas propuestas para una mejor integración.
Creo que el discurso de Gustavo Petro debería de ser de escucha obligada por los ministerios del país, por los partidos políticos y por las universidades. No es posible dejar pasar oportunidades como la que nos proporciona Petro con una reflexión de un presidente que, sobre todo, tiene estatura de estadista.