Jose Rubén Zamora Marroquín

El viernes pasado el reconocido periodista Jose Rubén Zamora, presidente de elPeriódico, fue capturado y enviado a prisión preventiva. Conozco a Jose Rubén desde hace muchos años. Siempre se ha distinguido por ser un ciudadano profundamente comprometido con el país, que busca aportar a aquellas causas que persiguen un desarrollo inclusivo, el bienestar de la población, el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho. Ha sido un actor protagónico en movimientos cívicos para reestablecer el orden institucional. Ha sacado la cabeza y elevado su voz en múltiples ocasiones para evidenciar los serios males que enfrenta nuestra sociedad. 

Para todos fue sorpresa su detención. Aunque el caso se encuentra aún “bajo reserva”, supuestamente él es señalado de incurrir en varios delitos, lo que nos extraña a quienes le conocemos. Su trayectoria profesional y la falta de información hace que muchos consideramos estas acusaciones espurias. Aunque la primera declaración del jefe de la Fiscalía Especial contra la Impunidad aduce que la captura no es en su calidad de periodista, sino de empresario, el tema ha levantado demasiadas suspicacias. Varias personas, grupos y organizaciones nacionales e internacionales han cuestionado la captura del periodista, manifestando abiertamente sus inquietudes por el aparato de seguridad empleado para su aprehensión, así como el uso de la reserva legal y lo que se percibe como una amenaza a la libertad de expresión, que últimamente ha golpeado a varios países de la región. 

Sin lugar a dudas, las voces de Jose Rubén y del medio que dirige han hecho visibles serios actos o conatos de corrupción e impunidad, alertando a la población sobre asuntos que ameritan que esté atenta y se tome acción. Han levantado muchas banderas sobre la red mafiosa que ha cooptado a varias instituciones del Estado. Esto los ha llevado a un claro enfrentamiento con funcionarios de gobierno, representantes de partidos políticos, el crimen organizado y líderes de otros sectores. Así, se ha ganado muchos enemigos. Todo ello genera dudas razonables sobre los motivos que causaron su detención. 

La Asociación de Periodistas de Guatemala ha manifestado su consternación sobre el caso, indicando que el hecho atenta contra la libertad de expresión, particularmente por la forma en que se realizó la captura del periodista, el allanamiento de las instalaciones de elPeriódico y la retención de parte de su personal por varias horas el viernes. Otros han externado similar preocupación. El programa Con Criterio, por ejemplo, tuvo como invitados a dos conocidos periodistas de Nicaragua y El Salvador, quienes comentaron la similitud de los casos y de los señalamientos de los que ellos mismos han sido objeto en sus respectivos países, que claramente identifican como una estrategia concertada para limitar el derecho a la expresión a periodistas contrarios al régimen. 

Espero que Jose Rubén pueda esclarecer pronto su situación y recobrar su libertad. Es difícil tener confianza en un sistema que ha dado muestras de responder a intereses distintos a sus mandatos institucionales y de haber perdido el rumbo. Es indispensable que se informe oportuna y ampliamente a la población, que toda acción vinculada al caso cuente con una debida fundamentación y que él tenga acceso a un juicio justo y transparente, respetándose el debido proceso. Asimismo, es imperativo que se disipe cualquier duda de que la intención atrás de esta acusación es colocar una mordaza a los medios de comunicación. Cualquier acción que restrinja el derecho a la libertad de expresión, no solo afecta a los miembros de la prensa. Nos alcanza a todos. Es un cáncer que daña uno de los pilares principales de la democracia y aborta toda posibilidad de vivir en un Estado de derecho. 

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Author: Maria Suarez