Sicarios de la justicia

De lo más profundo de mi corazón brota una avalancha de dolor, indignación y coraje por el abuso de poder y encarcelamiento contra el distinguido periodista Jose Rubén Zamora. Para la mayoría de los guatemaltecos, esta es una acción maquiavélica fabricada a la carta para acallar a un patriota que se ha atrevido a publicar las correntadas de corrupción que transitan en el río de aguas negras del Estado gansteril. Después de ver a tantos fiscales y jueces perseguidos, encarcelados y exiliados por cumplir honestamente con su deber, el diagnóstico es contundente: no se enjuicia a los corruptos pero sí a los que combaten la corrupción. 

El Ministerio Público se ha convertido en un antro siniestro de conspiraciones macabras “fabricando” casos contra ciudadanos honrados, que hacen palidecer a Walt Disney, inventor de historietas y cuentos fantásticos. Pero este ente con tanto poder no actúa solo. Es el apéndice del Estado corrupto que dirige la orquesta que cooptó todos los organismos independientes y que está destruyendo la democracia, estimulando incendios sociales. De paso, haciendo pedazos el prestigio, la ética y el profesionalismo de compatriotas que sueñan con que florezca una Guatemala mejor. 

Los que hoy despotrican, abusando y retorciendo leyes para usarlas de instrumento de represión y vindicta, no dimensionan que el mundo da vueltas y que mañana diversos sectores del pueblo enardecidos podrían enjuiciarlos, pidiendo que les abran las puertas de las cárceles para darles de su propia medicina. 

Clique aqui para el articulo completeo

Author: Maria Suarez