“En un Estado verdaderamente libre, el pensamiento y la palabra deben ser libres”, decía sabiamente Suetonio. El actual gobierno de este país actúa exactamente como los gobiernos de sistemas autoritarios. Como las dictaduras. ¡Ojo! Todos nosotros debemos poner mucha atención a la forma como este gobierno arremete contra la libertad de expresión. Bien lo expresa Liberties: una democracia no puede ser tal sin una libertad de prensa.
Cuando decimos que un país tiene libertad de prensa, nos referimos a que sus medios de comunicación y otras publicaciones, incluso los ciudadanos a título individual, tienen derecho a comunicar información sin influencia ni temor a las represalias del Estado o de otras entidades o individuos poderosos. A menudo utilizamos los términos “prensa libre” y “periodismo independiente” más o menos indistintamente.
En la historia moderna, las Naciones Unidas perfilaron en 1948 una concepción común del principio de la libertad de prensa. El Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos lo codifica junto con el derecho a la libertad de expresión:
“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
¿Cuál es el sentido de la libertad de prensa?
La finalidad de la prensa libre es garantizar a la población la libertad de recibir y difundir una información que no esté manipulada ni al servicio de una persona, entidad o interés particular. A menudo, de hecho, su deber es investigar a las personas en el poder, y especialmente al gobierno, hacer las preguntas difíciles e intentar revelar lo que realmente está sucediendo, independientemente de las consecuencias políticas.
¿Por qué es tan importante la libertad de prensa?
Sencillamente, porque una democracia no puede ser tal sin una prensa libre. La fuerza de la democracia está en manos de la ciudadanía, por ello, debe estar bien informada para tomar las decisiones correctas a la hora de votar. Y luego debe tener una idea ajustada de lo que ocurre después: cómo han funcionado los políticos elegidos o qué ha pasado con las decisiones tomadas en las urnas. Una prensa libre ayuda en cada paso de este proceso. Proporciona información a los votantes antes de votar; fomenta el diálogo y el debate para enriquecer la comprensión de esta información; y luego informa a la ciudadanía sobre la labor del gobierno y si realmente están llevando a cabo sus promesas. En democracia, la ciudadanía delega el poder de decisión en sus cargos electos, y la prensa es una forma de controlarlos.
¿Qué podemos hacer para aumentar la libertad de prensa?
Si tenemos la suerte de vivir en un país con prensa libre, debemos apoyarla. Puede ser mediante donaciones, participando en debates, leyendo periódicos y enseñando a los niños y a las personas mayores a utilizar los medios de comunicación en línea de forma segura y sin perderse en el flujo de la desinformación. También significa apoyar el derecho a la libertad de expresión, que va de la mano de la libertad de prensa.