Desde siempre, a la humanidad le ha fascinado el pasado. Su conocimiento, sistematización y compresión nos permite entender mejor nuestra propia posición en el entramado del tiempo y el espacio, así como nuestra función dentro del tejido social.
Pero el pasado es curioso. Abstracto y sujeto a los vericuetos de la memoria, muchas veces lo asociamos con ciertos objetos a los que dotamos de cargas inmateriales. Se convierten en vehículos de información asociada, dejan de ser valiosos en sí mismos y pasan a ser invaluables por lo que nos transmiten.
Cuidamos, defendemos, aquello que consideramos invaluable. Eso han sido los museos en la historia, primero como gabinetes de curiosidades (tan lejanos como la antigua Mesopotamia), luego como instituciones de resguardo y catalogación a partir de los últimos siglos. Pero responder a qué es un museo no ha sido tan sencillo. Ha sido, en todo caso, un diálogo constante y prolongado en el tiempo.
El Consejo Internacional de Museos (ICOM) reveló por fin la nueva definición de museo aprobada por la institución. No ha sido un camino fácil. Siendo el ICOM una organización mundial, con representación en más de cien países, el proceso de socialización, propuestas y consenso ha sido largo. Según los datos institucionales disponibles, tras 18 meses de trabajo y 126 comités nacionales involucrados, el quórum de la última Asamblea General Extraordinaria —realizada este mes en Praga— aprobó la última redacción.
Entonces, ¿qué es un museo? Para el ICOM: “Un museo es una institución permanente sin ánimo de lucro al servicio de la sociedad que investiga, colecciona, conserva, interpreta y expone el patrimonio material e inmaterial. Abiertos al público, accesibles e inclusivos, los museos fomentan la diversidad y la sostenibilidad. Funcionan y se comunican de forma ética, profesional y con la participación de las comunidades, ofreciendo experiencias variadas para la educación, el disfrute, la reflexión y el intercambio de conocimientos”.
Esta definición permitirá perfilar mejor la labor de los museos a futuro. Además, servirá para conceptualizar mejor los museos nuevos. Y bueno, ya entrando en detalles, nos servirá para preguntarnos cuántas de las instituciones que conocemos se adecuan realmente a estos lineamientos.