Urgente, acuerdos mínimos para los próximos 10 años

¿Se imaginan transformar Guatemala en una generación?

Tenemos una década por delante para transformarla, y lo conseguiremos si nos ponemos a trabajar en ello.

De inmediato y en primer lugar debemos detener la caída, elegir de manera consciente y colectiva cambiar el rumbo (hacia arriba), ordenar en los próximos cuatro años el desorden institucional en el que estamos atrapados para poder encaminarnos como sociedad diversa y en paz, hacia una visión compartida de largo plazo que ponga en valor nuestras mayores riquezas, natural y humana.

Vamos por partes y enfoquémonos en los temas fundamentales en los que sí podemos ponernos de acuerdo, acuerdos mínimos: 

1. Detener la caída que nos está llevando gradualmente a una dictadura que pone en riesgo la libertad de prensa y con ello atenta contra la libertad y la democracia, condiciones esenciales para no perder el país. Las evidencias del deterioro y el descenso son obvias y están en todas partes. Desde el colapso generalizado en el sistema de salud hasta una alarmante falta de sentido y prioridad en la educación y nutrición, pasando por el caos en movilidad, ordenamiento territorial, infraestructura, gestión de desechos y manejo del agua en un clima de polarización y creciente represión. Todo este desmadre está apuntalado sobre un sistema gobernado por la corrupción sin independencia de poderes.

2. Cambiar el rumbo hacia arriba es la única otra salida. Dadas las condiciones, el cambio no es opcional; es cuestión de sobrevivencia. La ilusión de una economía positiva está sostenida en gran escala por las remesas de los migrantes y el narcotráfico, fuentes francamente insostenibles para construir un país sano.

Casi todos los caminos van hacia abajo, están llenos de mentiras y huelen muy mal por lo que reconocer el otro camino, hacia arriba, va a ser evidente.

3. Ordenar el desorden institucional tiene que ser la prioridad y enfoque del próximo gobierno que debe estar respaldado y apoyado intencionalmente por todos nosotros, los ciudadanos. No esperemos salvadores mesiánicos ni superhéroes. No existen.

Sin lugar a dudas, lo que necesitamos es un gobierno de transición y ciudadanos activos. Un presidente serio y unificador, acompañado de un equipo de personas profesionales y honestas con una misión: ordenar el desorden y preparar las condiciones de inteligencia colectiva que permitan construir la visión de futuro.

4. Co-crear la visión de largo plazo para los próximos 10 años, enfocada en generar desarrollo económico, humano y ambiental, poniendo a las niñas y los niños en el centro de todos los planes.

Comunicar la visión de manera simple y potente va a ser indispensable para que todos sepamos hacia dónde vamos y podamos en el proceso, palpar los beneficios de caminar con sentido, enfoque e intención.

Vamos, tenemos 10 años para caminar juntos en otra dirección. Hacia arriba.

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Author: Maria Suarez