El pasado jueves 4 de agosto del año en curso, en torno del mediodía, se fingió un incendio de algunos de los edificios de la Ciudad Universitaria, zona 12. En realidad, es que manos anónimas le prendieron fuego a vehículos viejos que se suponen propiedad de la Facultad de Humanidades. Como es de conocimiento público amplios sectores de la comunidad universitaria de San Carlos llevan tres meses realizando varias tomas pacíficas de diversos recintos universitarios —a lo largo y ancho del país— por causa del escandaloso fraude electoral, urdido desde las entrañas del propio Consejo Superior Universitario (CSU) y de las más altas autoridades universitarias a cargo en el mes de abril próximo pasado. Son responsables el ex rector en funciones, Pablo Oliva Soto, el ex secretario general, Gustavo Enrique Taracena Gil, y el exdirector de Asuntos Jurídicos, Luis Cordón Lucero. Lo cierto es que a Pablo Oliva ya le pidieron la renuncia como Decano de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia y en su propio colegio profesional harán nuevamente una Asamblea Extraordinaria para que sea sancionado por el mismo, por flagrante violación a la autonomía universitaria. Ayer, hasta la Iglesia católica, hasta donde llega a somatarse el pecho, los valientes estudiantes de su facultad, llegaron en pacífica manifestación a pedirle que renuncie por traidor. Contra Taracena Gil y Cordón Lucero hay denuncias penales que no caminan en el Ministerio Público. A otros dos decanos también ya les pidieron las renuncias. Al de la Facultad de Agronomía, Ing. agrónomo Waldemar Nufio, y al de Odontología, Dr. Kenneth Pineda, y hasta el momento no se inmutan. Aprovechando el supuesto conato de incendio de los edificios, abrieron las puertas de la Ciudad Universitaria, por el ingreso del Anillo Periférico. Utilizando a trabajadores universitarios convocados para firmar sus nombramientos del segundo semestre, y por gente armada, que a decir de los estudiantes de la toma pertenecen a los llamados Jamones. Lo que sí se pudo comprobar era que se encontraban dentro de la Ciudad Universitaria varios funcionarios superiores del área administrativa y de servicios, recién nombrados, que quisieron sacar a los estudiantes de la resistencia pacífica. Se trata del ingeniero Luis Pedro Ortiz, director general de Administración y miembro de la Comisión de Diálogo recientemente nombrada por el CSU. Del jefe del Departamento de Servicios (DSG), Ing. mecánico Gerson Rafael López Chen. El jefe del Departamento de Mantenimiento, Ing. agrónomo Mynor de Jesús González de la Cruz, quien por cierto no llena requisitos para el cargo. El jefe del Departamento de Ambiente, Ing. agrónomo Juan Pablo Barrios Recinos, y el jefe de la División de Servicios Generales y miembro del CSU, representando al Colegio de Arquitectos de Guatemala, Arq. Milton Giovanni Fuentes López. Al parecer estos profesionales no conocen el contenido del artículo 45 constitucional. La legitimidad de la resistencia.