Curiosos los tiempos. La institución que persigue a este medio —uno de los más importantes de la región— vive sus horas más bajas. Tanto la jefa del Ministerio Público (MP) como el jefe de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), y uno de los impulsores del caso, han sido incluidos por el Departamento de Estado de Estados Unidos en la Lista Engel, que sanciona a los individuos que socavan la democracia, a los corruptos y a quienes obstruyen investigaciones por corrupción.
Curiosos los tiempos. Resulta que hasta hoy hay por lo menos cinco jueces, seis periodistas, diez fiscales que desde finales del anterior gobierno y en los tres años de este, permanecen exiliados, perseguidos, intimidados o bajo arresto. Llama la atención que todos ellos (cuyos perfiles han sido publicados en un reportaje de elPeriódico en su edición digital) son personajes “fastidiosos” para el gobierno y se enfrentan ahora a casos que a todas luces apuntan ser fabricados al antojo —o enojo— del cliente más poderoso de la institución: el Guacamolón.
Curiosos los tiempos. Justo a las vísperas del año electoral —en el que comienzan a perfilarse propuestas y correlaciones de fuerzas que bien podrían quitarle el poder al cleptodictador de turno que pertenece al conocido pacto que desgobierna al país—, surgen estas medidas de corte dictatorial: el secuestro de las instituciones, la persecución a jueces y fiscales y la intimidación y guerra contra medios de comunicación críticos y profesionales.
Pero en el periodismo no hay coincidencias y las curiosidades despiertan historias dignas de investigaciones profundas. Mientras esto sucede, le recuerdo un par de cosas:
Irán por usted. De hecho, ya lo hicieron. Porque cuando se ataca la libertad de prensa y de expresión de un medio profesional, se ataca a toda una población que tiene el derecho y la responsabilidad de informarse. El atropello a la libertad de expresión es un atropello a la libertad de todos. Ayer fueron por todo el Sistema de Justicia y el secuestro de las instituciones (TSE, MP, FECI, Usac, CC, PDH). Ahora van por la prensa —y recordemos que este medio no ha sido el primero en ser perseguido por los enemigos de la libertad de expresión—. Terminada la prensa, irán por los partidos de oposición y sus dirigentes, más adelante por las empresas, luego caerán las instituciones religiosas y organizaciones no gubernamentales y, finalmente, como guinda de la dictadura, irán por las personas individuales y sus familias. No exagero. Pregúntele a los países vecinos.
Eso sí, de toda crisis surgen grandes oportunidades. Aquí una de ellas: podemos unirnos y fortalecernos. Ayúdenos con su suscripción anual o con un contrato de donación. elPeriódico ya pasaba por penurias económicas gracias a —e injustamente por— ser un medio con espacio de opinión con una apuesta plural y tener como pilares la democracia, investigación periodística, análisis y crítica, y, sobre todo, sin ceder nunca ni hacer concesiones para no fiscalizar a los gobiernos de turno. Ahora, con la persecución explícita contra los medios, las penurias económicas se han disparado. ¡Necesitamos a nuestros lectores más que nunca! Como periodista se lo digo: podemos hacer mejor nuestro trabajo si conseguimos financiarnos a través de lectores como usted; personas que creen, anhelan y trabajan por un mejor país y que por ello invierten en aquel periodismo que, con las oficinas allanadas por pura cólera y venganza de los enemigos de la libertad de expresión, hace lo imposible por imprimir la edición y alimentar sin pausas su edición digital. Invierta en aquel periodismo que, a pesar de las múltiples y sombrías denuncias fabricadas por títeres de la corrupción, sigue informando sin tapujos, porque comprende que la verdad es más importante que el miedo.
No caerá el periodismo. No nos callarán. Caerán los enemigos de la libertad de expresión, eso sí, y la caída será mortal. Vamos por la resistencia pacífica, pero bulliciosa.
@godoyesjd