Carretera a El Salvador a punto de colapsar, Las Cañas hacia Antigua, carretera al Pacífico otra vez otro megahoyo, carretera al altiplano con derrumbes, hoyos y más hoyos, ya no digamos el famoso libramiento de Chimaltenango, la obra símbolo de la corrupción, puente Belice en grave riesgo, y ahora hasta el columpio de Vista Hermosa se desploma. Estamos peor que en Ucrania, con la diferencia de que allá los cráteres los hacen las explosiones de misiles, acá lo logró la explosión pero de corrupción…
Literalmente sitiados, como si las tropas rusas estuvieran en los alrededores de la capital. La ciudad de Guatemala está conectada con el resto del país por solo cuatro caminos, en guerra un solo avión con cuatro bombas nos dejaría incomunicados. Aun sin estar en guerra nuestros incapaces funcionarios ya han logrado ilustrar el asunto. No aprendimos nada de los hoyos de la zona 2 y la zona 6 hace más de 12 años…
Guatemala se está hundiendo, literalmente…
Echaron lodocreto sin estudios previos solo para llenar los bolsillos de sus familiares con costos sobrevalorados, hicieron un tapón y el resultado es una bomba de tiempo. Si no veamos el caso del río Motagua, donde todos tiran sus desechos sin consecuencia…
Está claro que este asunto de los hoyos ya hasta parece planificado, joden un colector por acá y un colector por allá esperando que la naturaleza haga lo que tiene que hacer, es decir que el agua se junte y se deslice, generando caos para todos. ¡Es el colmo que una colonia de altísimos vuelos y sangre azul no tenga drenajes! Y ahora el presidente afirma que “el dueño de un terreno no los deja entrar”. ¿Y para qué está la autoridad pues?
Entonces la maquinaria de la corrupción empieza a trabajar tirando lodocreto de noche y a escondidas, el que milagrosamente resulta que también se lavó. Sí pues…
Y con el agravante de que el alcalde de Villa Nueva dice que no es responsable porque esos colectores no los construyó él. ¡Vaya excusa pendeja! Y el alcalde de Santa Catarina Pinula igual se lava las manos diciendo que esa es una ruta nacional y no le corresponde a él. Pero hay que recordarle que las licencias de construcción sí son su responsabilidad y el tapón fue hecho en terreno privado con licencia municipal. ¿Entonces?
El asunto de los agujeros es un poco distinto. Acá se trata de abrir hoyos elegantes, es decir agujeros financieros. Tenemos ya por segunda vez en menos de tres meses la respuesta de los famosos puentes Bailey que costaron Q139 millones, ni más ni menos, los que siguen sin aparecer, en dónde se supone que están, y ahora por segunda vez serán la solución mágica al hoyo de la carretera a El Salvador. Que se los crea su madre…
El agujero de la corrupción ya nos tragó a todos. Constructores corruptos haciendo obra de cuarta categoría y dando mordida. No vaya a ser su carretera privada, entonces sí es de buena calidad. Y funcionarios de tercera categoría presumiendo de yates y helicópteros a plena luz del día, sin vergüenza alguna de justificar el origen de sus riquezas, todo financiado con el agujero fiscal más grande de la historia. Esa será la herencia para nuestros hijos, obra pura lata, destruida y deudas…
Nuestro país se ha vuelto un escenario de teatro de terror y de aquellas obras de bajo presupuesto. Por todos los caminos acechan los peligros. Es por eso, supongo, que la gente se une a largas caravanas que huyen del desastre, intentando pasar al otro lado, llegar a suelo firme, a una tierra prometida que produzca comida para todos.
Y ni modo, de huecos todos sabemos de lo que hablamos…
En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan la visión de elPeriódico de Guatemala o la de su línea editorial.