La corrupción del Gobierno de Guatemala está por aprobar una ley que pone en riesgo a esta tierra verde y de volcanes, nuestra naturaleza, economía, biodiversidad, turismo, etcétera. #noalaley6054
El actual gobierno de Giammattei pretende crear un “super ministerio” con el fin de concentrar la concesión de licencias y áreas protegidas. Llevándose de corbata al Inab, Conap, Ocret, y a las cuatro autoridades de los lagos de Amatitlán, Atitlán, Petén Itzá e Izabal, con todo y Río Dulce.
Después de su gente, lo más valioso que posee Guatemala son sus recursos naturales. Estos son frágiles y vulnerables. La iniciativa de ley 6054, 6055 y 6021 no cuenta con el debido respaldo científico, jurídico y social.
Tras bambalinas de esta ley: la promoción de proyectos extractivos y destructivos de minería y petróleo.
Esta iniciativa pone en riesgo los más preciados tesoros de nuestro país con los cuales podemos convivir sosteniblemente por muchos años si se manejan de una manera inteligente.
Las autoridades electas deben proteger y administrar los bienes del país de la mejor manera, no vender o regalar la patria. En la Biblia (que a nuestros políticos les gusta citar mas no aplicar) se menciona que debemos demostrar un cuidado especial por el medio ambiente y no tratarlo como una fuente de ingresos para la codicia y explotación.
Esta iniciativa de ley pone en riesgo la imprescindible biodiversidad, los ecosistemas y el patrimonio natural de la nación, además que esta iniciativa de ley no cuenta con el necesario respaldo jurídico y científico.
El papel de las universidades es el de la transformación de la sociedad. Involucrarse y hacer sonar su opinión. Contribuir a la investigación y propuesta de leyes para proteger el ambiente y nuestros recursos naturales.
Aprobar este tipo de leyes es para poder hacer negocios políticos y otorgar licencias a proyectos extractivos. Es romper la biodiversidad de la que dependemos. Sin bosques no hay agua. Sin agua no hay vida.
Lo anterior no parecen entenderlo nuestros políticos. Por ello ponen en venta la naturaleza extraordinaria.
Nuestros bosques, ríos, y toda nuestra biodiversidad está en peligro. El 98 por ciento de nuestros ríos están contaminados debido a la falta de regulaciones a las corporaciones y la incapacidad gubernamental de reglamentar para proteger nuestros recursos por y para el bien común.
Nos toca proteger lo nuestro con garras. Para que haya futuro en esta tierra. Exijamos normas para la conservación, protección, mejoramiento y restauración del medio ambiente y los recursos naturales que lo integran, asegurando su uso racional y sostenible.
Romper el equilibrio de los ecosistemas es autodestruirnos. Las decisiones que tomemos hoy serán la realidad de las futuras generaciones. Todos podemos ser parte de la solución. No a las iniciativas de ley 6054, 6055 y 6021. No a la destrucción. Si a la vida y a la protección y conservación de la poca biodiversidad que nos queda.