Susanne Jonas

En un mundo que cada día necesita de voces agudas y críticas se reciben con inmensa tristeza las noticias de fallecimientos de personas que a través de su vida, trayectoria académica y profundo compromiso aportaron a discusiones sobre procesos de paz y democracia en Guatemala. La semana pasada trascendió la partida de la doctora Susanne Jonas, cientista política y profesora de estudios latinoamericanos que dedicó gran parte de su vida al estudio de procesos políticos, relaciones internacionales y transición democrática en Guatemala y en años recientes enfocó su trabajo hacia los temas de migración. 

Dentro de sus múltiples publicaciones en la academia norteamericana se encuentran libros traducidos al español como: La Batalla por Guatemala (Caracas, Venezuela: Nueva Sociedad and FLACSO/Guatemala, 1994) y De Centauros y Palomas: El Proceso de Paz Guatemalteco (FLACSO/Guatemala, 2000). Estos libros son claves para entender los límites del proceso de transición democrática en el país. Su más reciente libro coescrito con Néstor Rodríguez, titulado Fuga a Estados Unidos: La migración desde Guatemala, recién publicado por F&G Editores, explora la línea de la compleja migración que nadie puede detener. 

En la década de 1970, Susanne Jonas colaboró con el Congreso Norteamericano sobre América Latina, conocido como NACLA, por sus siglas en inglés, y durante ese tiempo aportó a diversas publicaciones que buscaron ilustrar la violencia de la intervención norteamericana en Guatemala. Durante la década de 1980 su trabajo se enfocó en explorar lo que la transición democrática significaría para el país. En 1988 en un artículo titulado Contradicciones de la apertura política en Guatemala, Jonas planteó lo que dijo, continuaban siendo las preguntas eternas de país: ¿Hasta qué punto podría darse una transición democrática real si antes no se eliminaban las extremas injusticias socioeconómicas? En ausencia de reformas sociales ¿cómo podrían o deberían proveerse opciones para las mayorías que viven bajo la línea de pobreza?  ¿Cuáles eran los prospectos o los escenarios para la recomposición de los movimientos populares y revolucionarios que representaran los intereses de la mayoría?”.

Casi 35 años después, estas preguntas siguen sin respuesta desde el Estado guatemalteco. La política partidista, las elites económicas y culturales, los militares de alto rango y el crimen organizado con sus subdivisiones tienen cooptado el país y han destruido lo poco que quedaba del Estado de derecho. A decir de Jonas, continúan siendo los “centauros” dominantes, de manera que pareciera imposible pensar en reformas estructurales que realmente encaren las necesidades de las mayorías. 

Si la partida física de Susanne puede lograr algo, ojalá sea que más personas retomen sus libros y sus análisis para entender que los centauros, esa mezcla de mitad monstruo y mitad humano, que ejemplifica la combinación de las elites económicas, políticas y militares que hoy dominan la escena nacional, no serán derrotados desde la tibieza de las clases medias enajenadas, ni de los sectores que pululan en los cafés de la zona 14 y menos en los despachos de criminales que se reúnen a puerta cerrada. Jonas creía en la potencialidad de los pueblos y son esos pueblos conscientes los únicos que tienen en sus manos la transformación de sus realidades.

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Author: Maria Suarez