Entender y analizar la conversación social se ha convertido en una prioridad para las empresas y en un factor de competitividad imposible de soslayar. Para fundamentar una buena estrategia de marca hay que tener muy abiertas las antenas en redes y buscadores . Y en ese proceso, el uso de la tecnología marca diferencias. No es un sensación. Ya hay cifras que lo confirman. Las compañías que utilizan soluciones de ‘big data’ para analizar la conversación social en entornos digitales mejoran su rentabilidad media casi un 22% . Y las empresas que utilizan interfaces alimentadas por Inteligencia Artificial también son un 57,2% más rentables de media que las que no las usan. Son datos del informe ‘Deep Digital Journey: el impacto de la transformación digital en los negocios’, encargado por LLYC y realizado por ROI Marketing Institute. Un documento, al que ha tenido acceso ABC, que realiza una radiografía clara de la relación que existe entre las tecnologías, el marketing y la comunicación, y su vinculación al negocio. Noticia Relacionada estandar No TikTok da el estirón y se convierte en el Google de la Generación Z Adrián Espallargas Su potente algoritmo y su dinamismo han consolidado una propuesta que crece como canal de información y búsquedas entre el público más joven «Son herramientas que te permiten conocer mejor las necesidades de tus clientes», resalta Ibo Sanz , director senior global de Estrategia Digital de la consultora LLYC y coordinador del estudio. Al saber cuáles son las necesidades reales de los clientes «las empresas consiguen tener una mayor empatía con ellos porque comunicas desde el tú y no desde el yo», añade. Cuando el cliente cuenta su necesidad, la compañía puede resolverla. «Una buena estrategia te permite hacer eso de forma recurrente, de forma silenciosa. Las redes sociales aportan mucha información . La huella digital nos permite inferir cuáles son las problemáticas que se encuentran los clientes, así como lo que aplauden de las firmas», aclara el consultor. El documento deja claro que las empresas que tienen modelos económicos vinculados a la transformación digital obtienen más rentabilidad. Pero Sanz subraya que la «tecnología es un medio, no un fin». Para que estas herramientas sean realmente eficaces deben estar muy orientadas al cliente . Y, en ese aspecto, el informe también pone en evidencia que existe una falta de sintonía entre la percepción y las actuaciones de las compañías y los consumidores: las empresas ponen el foco en la web (22%), las redes sociales (12%) y las apps (12%), pero además del impacto de buscadores y redes sociales los consumidores aseguran tener muy en cuenta la reputación de la marca y las recomendaciones de los conocidos en sus decisiones de compra. «Existe una importante falta de alineación y coherencia entre lo que influye a los clientes en sus decisiones de compra y lo que las empresas creen que es influyente y donde ponen sus esfuerzos», subraya el estudio. El cambio cultural pendiente En muchas ocasiones el enemigo para la transformación digital de las empresas está en casa. Así lo subraya el informe de LLYC, que resalta la falta de colaboración y coordinación interna entre departamentos en el desarrollo de estrategias digitales relacionadas con el marketing. En concreto, alrededor del 50% de los departamentos de Compras, Producción, Distribución, Operaciones, Finanzas y Recursos Humanos no se involucra en este tipo de cesiones. Ni siquiera los departamentos de IT o Tecnología echa el resto: solo el 60% se involucra a fondo en estos procesos. La adopción de nuevas tecnologías permite entender qué piensa el cliente, qué dice el cliente y qué hace el cliente mediante la captura de datos. El futuro apunta hacia la personalización de estas herramientas digitales, «algo imposible de hacer sin tecnología», resalta Sanz. El informe da más pistas sobre el impacto real de esta transformación digital en la relación con el consumidor: las empresas que automatizan procesos de generación de campañas mejoran su rentabilidad un 12,6% , y las compañías que poseen un embudo de conversión definido a través del uso de los activos digitales de la empresa son un 15,6% más rentables de media que las que no lo tienen. ‘Social Big Data’ Esta aplicación del tratamiento masivo de datos a las redes sociales es lo que ya se conoce como ‘Social Big Data’. Desde la institución académica IMF Smart Education lo definen como «la estrategia corporativa centrada en recoger, gestionar, analizar y ordenar la enorme cantidad de información que los usuarios en redes sociales dejan como huella de su actividad en ellas, de forma que se pueda aprovechar para mejorar la relación con su comunidad, fidelizándola y aumentándola en la medida de lo posible , con la intención final de mejorar su rendimiento empresarial». MÁS INFORMACIÓN noticia No Las claves de BeReal: la nueva ‘app’ con millones de seguidores a la que copian Instagram y TikTok Entre sus beneficios destacan la información privilegiada que tienen las empresas de sus clientes a través de las redes sociales; el conocimiento pormenorizado del cliente potencial; la capacidad de segmentación del mensaje; la adaptabilidad; la innovación y el ahorro económico. Beneficios que cobran un especial sentido si tenemos en cuenta que un 85% de los internautas de 16-70 años utilizan redes sociales , lo que representa cerca de 27 millones de individuos, según el ‘Estudio Anual Redes Sociales 2021’, elaborado por IAB.