El camino para presidir la patronal otros cuatro años está ya despejado para Antonio Garamendi después de haber recibido el respaldo de los empresarios madrileños para un segundo mandato de cuatro años. El apoyo de CEIM al empresario vasco se une al dado ya por el grueso de las organizaciones regionales, a excepción de Fomento del Trabajo , que trabaja desde hace meses para que surja una candidatura alternativa, y Cantabria, que previsiblemente lo hará durante el comité que celebrará el 26 de octubre. La mayoría ha refrendado al que, por el momento, es el único candidato en las elecciones que se celebrarán el próximo 23 de noviembre. La misma tendencia que se produce en las regiones se replica en las organizaciones sectoriales. Las de mayor peso también han dado su aval al presidente, como es el caso de Cepyme y ATA; Confemetal; las patronales de la construcción (CNC y Seopan); parte de los concesionarios de automóviles (Ganvam), la representación de los jóvenes empresarios (Ceaje) y la Confederación Española de Cajas (CECA), entre otros. Noticia Relacionada estandar No La CEOE estalla: «Es inadmisible subir las cotizaciones a espaldas del dialogo social» Susana Alcelay La patronal avisa de que la subida del 8,6% a los sueldos de más de 50.000 euros fue ocultada al diálogo social el lunes, es «impresentable» y tendrá «efectos nocivos» sobre el empleo Para conocer si Antonio Garamendi tendrá contrincante habrá que esperar hasta el próximo 8 de noviembre, según la hoja de ruta que marcan los estatutos de la patronal, en los que se refleja que se pueden presentar candidaturas hasta 15 días antes de los comicios. Si no hay otros aspirantes, este volvería a ser elegido por aclamación, como ocurrió el 21 de noviembre de 2018. El runrún de que Garamendi tendría contrincante se instaló en la sede de Diego de León, 50 en los últimos meses. El nombre de Gerardo Pérez, presidente de Faconauto , ha sido el último en correr como la pólvora como adversario del presidente en los próximos comicios, aunque el interesado aún no ha abierto la boca. Si decidiera dar el paso debería contar con, al menos, 20 representantes vocales de la nueva Asamblea General que, a su vez, sean representantes de, al menos, cuatro diferentes organizaciones miembro de pleno derecho, según se refleja en los estatutos. El respaldo aplastante del grueso de la organización no le pone las cosas fáciles al dirigente empresarial. La decisión de Fomento El descontento de algunos miembros de la dirección de la CEOE sobre la forma de proceder de su presidente estalló a finales del año pasado, cuando Garamendi puso su firma en la reforma laboral tras consultar a su comité ejecutivo y a su junta directiva y tras constatar cuatro abstenciones entre los suyos: la de la patronal madrileña CEIM , la de la catalana Fomento y las de las sectoriales Asaja (del campo) y Anfac (del automóvil). El malestar con la reforma firmada con el Gobierno también levantó ampollas en Cepyme, lo que no evitó que su presidente, Gerardo Cuerva, estampara su firma en el acuerdo sellado con la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y los sindicatos UGT y CC.OO. , y que votara a favor de la misma en los órganos de dirección. Hoy, tanto Cuerva como Miguel Garrido , presidente de CEIM, ya han avalado a Garamendi. En este caso el espaldarazo cobra especial importancia, teniendo en cuenta que Madrid es la organización más potente, junto a Fomento. Esta última y su presidente, Josep Sánchez Llibre , aún no se ha pronunciado, como tampoco lo han hecho Anfac y Asaja. Habrá que esperar al 8 de noviembre pasa saber si el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez, decide optar al cargo La votación del próximo día 23 de noviembre podrá ser por aclamación, sin necesidad de que los vocales de la patronal depositen su voto en ninguna urna, o por votación formal. Para que se produzca esta última opción basta con que uno solo de los vocales así lo solicite. En ese caso la elección deberá realizarse por voto secreto y en urna y de manera individual, sin que exista disciplina de voto en las organizaciones. «Con los respaldos que está obteniendo Garamendi, y si no hay otro candidato, ir a una votación para votar en blanco solo tendría un sentido, que es intentar dañar la imagen de Garamendi y de quien presidirá la CEOE los próximos cuatro años. Lo lógico es trabajar unidos ante las adversidades económicas y políticas que se va a enfrentar el tejido empresarial», asegura una fuente empresarial a este diario. Durante su primer mandato al frente de la patronal, Garamendi ha sellado con el Gobierno y los sindicatos pactos de calado, como la reforma laboral, la de pensiones o los ERTE . Los retos futuros para el nuevo presidente no son menores, con una recesión a las puertas, en un contexto de precios disparados y de restricciones energéticas. Una tormenta perfecta en la que las empresas, sobre todo pymes y autónomos, se mueven a duras penas, asfixiadas por las facturas y costes y acorraladas por la política impositiva.