Desde el 20 de diciembre de 1989, con la llamada “Operación Justa Causa” -más allá que desde entonces, sus gobernantes hayan sido demócratas o republicanos- el “Tío Sam” no ha vuelto a ejecutar, en el ámbito interamericano, ninguna otra acción similar para salvaguardar la seguridad, la democracia, la libertad de nación amiga, pero además, para resguardar la integridad física de los propios residentes en EE. UU..