Señor presidente Alejandro Giammattei

Ante el problema surgido en el deporte por una mentalidad de funcionarios del gobierno, que pretenden tener el control de una autonomía que está contenida en la Constitución, la cual fue impulsada por su señor padre en 1985 en el Congreso, dando un ejemplar avance democrático, contrario a lo que sucede en los países comunistas. 

Nuestra Constitución legisla que los deportistas tengan la libertad de escoger a los dirigentes del Comité Olímpico para realizarlas, siendo un orgulloso ejemplo para los países democráticos.

Señor Presidente, no hay tiempo, los deportistas y los amantes del deporte le solicitamos que hoy tome cartas en el asunto y ordene que se cumpla la Constitución.

Una de las actividades más importantes del ser humano es la práctica del deporte, que debería ser enseñada y practicada desde la primaria y luego durante toda la vida, ya que prepara y permite el desarrollo del cuerpo humano de tal manera que lo fortalece al practicarlo.

 En la vida se cambia varias veces el deporte que se practica por los cambios del cuerpo que dan los años, ya que la mente mantiene e inclusive funciona para adaptarse a las nuevas actividades de toda índole, creando un espíritu de lucha para lograr obtener los objetivos que se desean, los que no siempre se logran, pero que dan la satisfacción de haber hecho el esfuerzo. Debemos recordar que una de las mayores riquezas del ser humano es que tiene diferente mentalidad, siendo esto lo que nos diferencia de los animales.

Antes de involucrarse en realizar cualquier actividad de una manera repetitiva, sea esta de educación, arte, trabajo, deportiva, etc., se debe analizar y hacer estas preguntas: ¿Me gusta practicarlo? ¿Qué beneficio o daño me puede ocasionar? ¿Cómo afectará a mis otras actividades? Esta última contiene quizá la más importante ¿Qué opina mi familia? Con base en la respuesta escogemos varias veces en la vida el deporte a practicar.

Quienes tenemos desde nuestra juventud la experiencia de haber practicado durante muchos años varios deportes, y en alguno de ellos haber competido representando a nuestro país, en mi caso la natación desde los once años hasta los veintitrés, sabemos de la disciplina y de los esfuerzos de la práctica, no importando el clima, el cansancio que ocasiona el entrenamiento y del control mental antes de las competencias, mantenido y sostenido en parte por el orgullo de representar a nuestro país. 

Cuando competí en los Sextos Juegos Centroamericanos y del Caribe en Venezuela y los de Jamaica entrenaba tres horas diarias por la tarde y en vacaciones en la mañana y en la tarde. En Caracas, con Guillermo Gomar (+) nos sentimos mal y nos examinó un médico; nuestro compatriota el tenista Dr. Fito Gómez, que estudiaba medicina, dijo, qué raro lo que les medicaron. Competimos y ganamos en el relevo combinado una medalla de plata. Al llegar a Guatemala, nos examinamos y averiguamos que competimos teniendo hepatitis A. En esa oportunidad, al llegar los ciclistas después de la competencia al cuartel militar en que estábamos hospedados, tuvieron que ingresar a unos que estaban casi desmayados.

En este siglo, para poder competir en las Olimpiadas los deportistas tienen entrenamientos terriblemente cansados por más de diez años, con posibles consecuencias para su salud, siendo incentivados únicamente por el amor a nuestro país, ya que no reciben un solo centavo por sus esfuerzos y méritos, algo que no pueden decir los diputados y los miembros del Ejecutivo. 


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Author: Maria Suarez