El deterioro de la libertad

elPeriódico se ha vuelto un símbolo de la lucha por la libertad. La desaparición de la versión impresa debe ser interpretada como un serio retroceso. Ojalá se hubiera cumplido la visión expuesta por el filósofo alemán Hegel hace dos siglos. Afirmó que la historia demostraba cómo la libertad se ampliaba cada vez más, con una creciente conciencia acerca de su importancia. Según él, durante las etapas iniciales de la historia la libertad fue el privilegio solamente de individuos con poder o de grupos selectos. Durante la historia contemporánea ocurriría su extensión universal. La libertad de cada ciudadano dependería de la libertad de todos y estaría fundamentada en el pleno respeto del estado de derecho.

Guatemala no ha experimentado esa progresión. Cuando se estableció un régimen democrático en 1986, comenzamos a cobrar mayor conciencia, como sociedad, de la importancia de la libertad. Comenzamos a sufrir menor represión, que hasta entonces había sido ejercida por gobiernos militares que afortunadamente dejaron de existir después de 1985. Imaginamos una rápida expansión de la libertad surgida de una ampliación de la educación y de la salud para todos, con empleos dignos. Partiendo de los conceptos del filósofo liberal Isahía Berlin, soñamos con la ampliación de las libertades negativas que protegían al ciudadano frente a posibles abusos del Estado, y con la extensión universal de las libertades positivas que le daban más capacidades a los individuos para florecer y ser genuinamente libres.

El avance fue limitado y ahora se detuvo. El deterioro de la educación durante la pandemia, así como la incapacidad de fortalecer y mejorar la calidad de los servicios de salud para enfrentarla, no han potenciado las libertades positivas de la gran mayoría de ciudadanos guatemaltecos. Y en lo que se refiere a las libertades negativas, el acoso de elPeriódico es el símbolo más representativo del deterioro de las libertades del ciudadano frente al Estado: censura su capacidad de expresarse libremente.

Poderosas organizaciones y grupos empresariales han divulgado de manera obsesiva y persistente principios que atribuyen al liberalismo, pero no están defendiendo uno de sus pilares fundamentales, como lo es la libertad de expresión. Adelanto una explicación: su burda interpretación del liberalismo ha sido selectiva, limitada a argumentar que el Estado debe apoyarlos incondicionalmente en el ámbito económico, con plena libertad para que operen sin regulaciones ni otros obstáculos. Pero no extienden esta reivindicación a la libertad de expresión. Al evitarlo no reconocen el peligro de la erosión progresiva de la libertad, a la inversa de lo que planteaba Hegel. Todas las libertades están en peligro. Nunca hemos tenido un verdadero liberalismo, pero incluso los pocos rasgos del liberalismo que aún persisten están en peligro. Defender a elPeriódico es defender el conjunto de libertades en Guatemala.


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Author: Maria Suarez