Resulta risible que la Corte de Constitucionalidad se vea obligada a emitir un comunicado donde “se garantiza que las resoluciones del ente son colegiadas y respetan el orden constitucional”. Por favor, déjenme esbozar una leve sonrisa…
Nos enfrentaremos en apenas 3 meses a un proceso electoral donde la última decisión de la participación de candidatos y validez de las votaciones estarán en las manos de las cortes, previendo el sinnúmero de impugnaciones que veremos.
¿Y de verdad alguien cree en estas cortes ilegítimas?
Ya rebasamos todo límite incluso de una democracia de fachada, literalmente haciendo el ridículo frente al mundo, pero ¿a quién le importa? La Corte nada Suprema de Injusticia ya no tiene legitimidad para resolver nada y por el contrario absolutamente todo lo que resuelve ya es sospechoso. ¿Cómo se puede creer en magistrados, supuestamente doctos en la ley, que están absolutamente conscientes del precepto de la Ley de la Carrera Judicial que es terminante: Se pierde la calidad de magistrado al vencimiento del periodo y del precepto constitucional que dice: El periodo es de 5 años. Se rebasaron todos los límites, ya se cumplieron 3 años de usurpación del puesto y 3 años del vencimiento del periodo constitucional, a sabiendas de los propios magistrados, que ninguno es ignorante de la ley, y de los diputados que al parecer si son en mayoría ignorantes de la ley.
¿De verdad no entienden o se hacen los babosos?
Y si la respuesta es la primera ¿en manos de quien estamos? Y si la respuesta es la segunda igual ¿en manos de quien estamos? Obviamente no en manos de juristas responsables…
Ni que decir de la Corte de Constitucionalidad que debe expulsar del ordenamiento jurídico la sentencia que dio origen a este caos. Ya existe precedente cuando la susodicha corte expulsó del ordenamiento jurídico la ilegal sentencia que permitió la participación de Ríos Montt en las elecciones presidenciales del 2004, rectificando así la propia corte su grave error. ¿Qué esperan para hacer lo mismo? Deben allanar el camino para una prontísima elección de cortes permitiendo así aunque sea de forma el retorno al orden constitucional.
Y el deshonorable congrueso de la res publica debe de inmediato proceder a la elección de cortes, nombrando a cualquier pelon para ocupar los cargos, ya que estamos viviendo el peor de los escenarios, donde magistrados impostores son apañados por dipucacos para usurpar el cargo y matar La República al extinguir los pesos y contrapesos constitucionales y permitiendo la prolongación ilegal del periodo establecido en ley.
Hay que hacer énfasis que aunque se eligieran cortes hoy mismo, el daño ya está hecho; 3 años de resoluciones ilegales que seguramente los iluminados de la Corte de Constitucionalidad legalizarán mediante alguna resolución chapucera no resolverán nada. La duda ya quedó. La sospecha ya quedó. El precedente de la abusiva prolongación de funciones ya quedó. A palo dado no hay quite decía mi abuelo…
También es necesario reflexionar sobre el próximo periodo de la nueva corte. Se rumora que se pretende que este también sea de 5 años, lo que automáticamente nos colocará dentro del mismo escenario de prolongación de funciones. La constitución es clara clarísima y el próximo periodo deberá vencer el 12 de octubre de 2024, por lo que los nuevos magistrados durarán en el cargo menos de 2 años.
Estamos ya en el peor de los escenarios, qué más podría salir mal si eligen a la brava a cualquier aspirante a magistrado, no sé…
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