Los jugadores, como cualquier otro ciudadano, tienen, obviamente, derecho a que las noticias que afectan a su salud puedan tener restricciones en cuanto a su difusión pública. Nadie discute esto, pero todos somos conscientes de que existen algunos casos en los que hay excepciones ligadas a la condición de personaje público que muchos ciudadanos ostentan. Incluso, algunos profesionales obligados por un contrato han de presentar certificados médicos que justifican claramente cuál es la causa por la que no pueden dar cumplimiento a su compromiso. Por otra parte, ¿tiene el aficionado que va a pagar la entrada para ver un espectáculo derecho a saber de antemano quién participará en él? Karim Benzema, como ciudadano que es, puede acogerse sin lugar a dudas al derecho que le asiste para que no se dé información sobre los problemas concretos de salud que padece. Nadie lo cuestiona, pero hemos de saber que el espacio que no ocupa la noticia lo ocupará sin duda el rumor. Y los rumores que circulan deterioran tanto su imagen personal como la de la institución a la que está vinculado. Se ha puesto en duda la profesionalidad del jugador, que estaría reservándose para poder disputar el Mundial con la selección de Francia. Y, asimismo, se presupone que una entidad del prestigio y la solera del Real Madrid pudiera estar consintiendo esta situación. Como vemos, nada bueno para nadie. Benzema ha dejado de jugar ya el 40% de los partidos que ha disputado su club en la presente temporada, lo que supone que en lo que llevamos de año ha estado casi tanto tiempo de baja como estuvo en todo el curso anterior. El jugador no disputa un partido completo desde el 19 de octubre y todo parece indicar que tampoco contra el Cádiz estará disponible hoy. Francia hará su debut mundialista el próximo 22 de noviembre. Para entonces el jugador llevará un mes aquejado de ‘fatiga muscular’. ¿Se considerará para entonces que Benzema tiene ya el ritmo que se necesita para disputar un partido oficial de un Mundial de fútbol? Conociendo el paño, yo aseguro que si Benzema no juega es porque no puede y que una entidad del prestigio del Real Madrid jamás se prestaría a ningún doble juego. ¿No hubiera sido más sencillo simplemente dar un diagnóstico? SOBRE EL AUTOR Doctor pedro luis Ripoll Traumatólogo. Director del Ripoll y de Prado Sport Clinic, FIFA Medical Center of Excelence