Sol y playa

La fundación de las Naciones Unidas tras la Segunda Guerra Mundial dejó afuera a España, porque el caudillo Francisco Franco era identificado fascista, y en la reunión de 1946 se recomendó a los países miembros retirar a sus embajadores para dejar solo al régimen. España quedó aislada, como también sucedió años más tarde con Cuba (donde las restricciones aún persisten), a lo que respondió Franco con una convocatoria multitudinaria de españoles respaldándolo en la Plaza de Oriente, donde se reivindicó el orgullo nacional y se abanderó la autosuficiencia (igual se presenció inmensas manifestaciones cubanas en apoyo a Fidel Castro). En cualquier caso, España se quedó bastante aislada, y en tiempos de limitación severas y pobreza por los destrozos de la Guerra Civil. Muchos españoles migraron a Alemania, a Europa y a Latinoamérica buscando oportunidades. Pero Franco aguantó, y debido a su presencia conservadora hizo que los Estados Unidos cambiara de visión, porque les convenía tener buena relación con los países que estaban de su lado en la Guerra Fría, así que en 1950 se eliminó la recomendación de no conservar la relación diplomática y cinco años más tarde España se integró a las Naciones Unidas.

Lograda la reinserción al mundo (lo que sigue pendiente con Cuba), Franco inició el Plan de Estabilización, basado en dos medidas, la industrialización y la que resultó más exitosa de todas, la iniciativa de “sol y playa”, al declarar de interés nacional las zonas de atracción turística, donde se invirtió en infraestructura y hotelería para atraer turistas. Era el plan de “Bienvenido Mr. Turismo”, explotando el patrimonio arquitectónico, la gastronomía regional y el descanso accesible para europeos y norteamericanos, desarrollando playas donde se podía vacacionar gastando poco, y los “paradores” en las rutas de los pueblos, que sirvieron para el turismo local e internacional. Lo que ocurrió fue todo un boom económico que convirtió al caudillo en el “gigante del turismo”. Estudios que realizan las grandes universidades del mundo, están poniendo atención en este fenómeno, más allá de las ideas políticas y las acciones dictatoriales, porque la idea ayudó a levantar a España, recurriendo al encanto de sus lugares, a la gente amable, al folclore, aunque hoy los críticos discutan el uso de suecas vacacionando en tierra del buen salvaje, y jóvenes del país actual reaccionen resentidos poniendo letreros en Barcelona como “tourist go home”. 

Guatemala tiene las condiciones para convertirse en un lugar atractivo para el turismo, siempre y cuando se detenga la violencia. Los españoles recibieron el turismo como una bendición, pero aquí el temor es que se expulse a los visitantes agrediéndolos. 


En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan la visión de elPeriódico de Guatemala o la de su línea editorial.

Clique aqui para el articulo completeo

Author: Maria Suarez