Treinta años después, en 1952, en una entrevista a la revista Tópicos de la Royal Ducht Shell, el obrero petrolero Samuel Smith recordó cómo brotó de las entrañas de la tierra un inmenso chorro de aceite negro a partir de las 4:30 de aquella calurosa madrugada del jueves 14 de diciembre de 1922 durante nueve días consecutivos.