2023: Año Complicado

El año 2023 será mucho más complicado que el que termina

En términos aproximados, así describió la directora del FMI el reto principal de la economía mundial para 2023. Esto es, la inminente desaceleración global del crecimiento a causa de los problemas de la economía china, estadounidense y de la Unión Europea.  En lo que respecta a la China, según el FMI este país crecerá por debajo del promedio mundial por primera vez en 40 años. 

Metafóricamente hablando, esto es equivalente a que la turbina más importante de un avión pierda súbitamente la mayor parte de su potencia en pleno vuelo;  probablemente, si la pericia de los pilotos y el diseño del avión lo permiten, el avión podría seguir volando pero ya no continuar en la ruta de rápido ascenso que antes tenía. Afortunadamente, la otra turbina principal, la capacidad productiva de la economía estadounidense, está mostrando un grado importante de solidez ante los intentos del banco central para “enfriar” el consumo y la inversión en ese país.

Esta inesperada fortaleza de la economía estadounidense hace pensar que este país no experimentará una recesión económica durante 2023, a diferencia de lo que se espera que suceda, según el FMI, con un tercio de los países del mundo. 

EE.UU.: desaceleración, muy probable; recesión, poco probable. Dadas las circunstancias, buenas noticias para países como Guatemala que tanto dependen de la marcha económica de este país. La desaceleración del ritmo de crecimiento de EE.UU., especialmente del consumo de los hogares, seguramente pasará su factura al sector exportador nacional, que en los pasados años se benefició de la rápida recuperación económica de ese país. 

La fortaleza que ha mostrado el mercado laboral de este país, que se espera se mantenga durante buena parte de 2023, se verá reflejada en un creciente influjo de remesas al país, aunque seguramente a menores tasas de crecimiento que en años anteriores. Escenario que contrasta bastante con el fuerte empuje que la economía nacional recibió por parte de estos factores durante los últimos dos años. 

No obstante, se espera que la presión alcista de precios internacionales que caracterizó los primeros tres trimestres de 2022 vaya reduciéndose gradualmente durante 2023 y permita a los países regresar a sus niveles tradicionales de inflación. Dicho esto, si todo marcha conforme lo que hasta ahora se puede prever, los principales desafíos para la economía nacional serán de orden doméstico. 

Sobre todo, en lo que se refiere al manejo de expectativas durante un año que apunta a ser bastante movido en el ámbito político-electoral y en el manejo de la política fiscal con fines electorales. En todo caso, hay que reconocer que la situación económica mundial es menos propicia para lidiar con problemas de orden doméstico. 







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Hugo Maul

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Author: Maria Suarez