A la búsqueda del cepillado de dientes perfecto

La tecnología está cambiando muchos de los utensilios que usamos a diario en nuestras vidas, como es el caso del cepillo de dientes. Ya hace muchos años apareció el cepillo eléctrico, que ha ido mejorando su diseño y prestaciones, y ahora vemos cómo entra en juego tanto la IA, creando los cepillos de dientes inteligentes, como la innovación en el uso de materiales que favorecen la higiene oral de las personas. Innovación a pedir de boca que tiene múltiples variantes. Un ejemplo es el cepillo Balene, el primero y único en el mundo que limpia la cara externa e interna de los dientes a la vez. Un invento con autoría española. Paul Victoria Mancy, directivo de multinacionales con más de 20 años al frente de áreas internacionales en GSK, L´Oréal, Isdin o Lego, fundó una startup en 2019 después de ocho años de trabajo e investigaciones para conseguir 48 patentes y la marca registrada en más de 40 países. Tecnología española Cepillando los dientes a su padre durante una estancia en el hospital, Paul se dio cuenta de la dificultad del cepillado interior y recapacitó sobre el modelo de cepillo que existe hace siglos. «En todo el mundo se hacen igual así que decidí solicitar la patente para un nuevo modelo», señala. Logró levantar más de tres millones de euros para hacer realidad su proyecto y lanzó las primeras unidades comenzado ya 2021, desde entonces, han vendido más de 190.000 unidades. En su época de directivo no estaba en sus planes tener su propia empresa, pero en su cabeza ya se movía la idea de que, si algún día montaba un negocio, «sería una empresa escalable, con tecnología España y marca España», cuenta el hoy CEO de Balene. Una de sus innovaciones pasa por el material utilizado ya que «el nailon que se usa en los cepillos convencionales retiene más la humedad, siendo un medio idóneo para la proliferación de microorganismos provenientes tanto del medio ambiente como de la propia cavidad bucal». Los filamentos Tyflex de nueva generación de Balene están fabricados con TPU (poliuretano termoplástico), «al que se añade un aditivo en el proceso de inyección que elimina el 99,9% de las bacterias que habitan en las cerdas», resalta el CEO. El pasado mes de diciembre lanzaron Balene Duotech, la versión eléctrica de su cepillo que porta una tecnología con una batería por la que el cabezal entrega 38.000 microbarridos por minuto. Para el mes de mayo está previsto tener en el mercado un cepillo Balene infantil. En conexión En el futuro del buen cepillado entra también en juego la inteligencia artificial. «Ayuda a la población en su higiene oral y proporciona asesoramiento para fomentar buenas prácticas de cepillado», explica Valeria Conti, directora Senior de la Categoría de Cuidado Bucal en Procter & Gamble Iberia. En el caso de esta compañía, «la tecnología oscilante rotacional del cepillo se asocia a la app interactiva de Oral-B, que permite tener un feedback en vivo del cepillado», afirma Cont. «La IA reconoce cada estilo de cepillado individual y permite limpiar uniformemente todas las zonas de la boca para una protección total», añade. Son cepillos inteligentes que posibilitan la detección y el seguimiento de posición a través de la IA. «Reconocen hasta 16 zonas (en el caso de iO9 e iO10) y 6 subzonas, con el objetivo de lograr una cubertura del 100 % de las áreas de la boca. Esto nos deja combinar la información de rutinas de cepillado de miles de personas y evaluar cada cepillado individual», señala la responsable. El siguiente nivel de los cepillos pasa por identificar el estado de la boca del usuario para regular el lavado El siguiente avance que propone esta compañía es la tecnología Oral-B iO. «Combina la tecnología oscilante rotacional con microvibraciones, lo que proporciona una experiencia de cepillado totalmente innovadora, que da como resultado una experiencia sensorial superior», resalta Conti. Es un paso más allá en las innovaciones que esta firma ha ido introduciendo en los últimos años, «como la guía de cepillado, el seguimiento 3D de los dientes, el sensor de presión, la rotación y oscilación más las microvibraciones…». Oral–B presentó su primer cepillo de dientes eléctrico interactivo (el primero a nivel mundial con conectividad Bluetooth 4.0) en el Mobile World Congress 2014. Desde entonces, ha ido mejorando la oferta y las características del cepillo y de la app que ayuda a cepillarse todos los días, «con más de 11 millones de personas que la descargaron en todo el mundo y un 20% la usan diariamente para mejorar su salud oral», revela la directora. «Los usuarios reciben información instantánea de zonas de la boca, presión utilizada, tiempo invertido, premios por completar el tiempo de cepillado recomendado por dentistas, entre otras cosas, y todo con gráficos 3D interactivos». Sobre la innovación en este sector, desde el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid recuerdan que una higiene oral es fundamental y por eso «estamos muy de acuerdo con todo lo que ayude a las personas a que se cuiden más en casa», indica Bruno Baracco, vocal de la Junta de Gobierno de este organismo. Es consciente de que las marcas trabajan por «motivar al paciente a que quieran lavarse los dientes» y para ello recurren a mucha tecnología. En su opinión la evolución en este campo pasa por los biomarcadores. «Que seamos capaces de que el cepillo detecte cómo es la boca del paciente y así personalizar más el lavado. El futuro pasa por hacer que los cepillos tengan una foto lo más representativa posible de cómo es ese paciente, de nacimiento, y cómo está hoy», resalta Baracco. Ojo al marketing Donde sí llaman la atención los profesionales es al marketing que existe alrededor de algunos productos que se lanzan y que no tienen un respaldo científico sino que responden a modas, como puede ser el cepillo de dientes de bambú, cuyo cabezal «va a retener una humedad que no ocurre con el de plástico, acumulando más bacterias».

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Author: Pablo Perez