Abanca dispara su beneficio un 40,7% en 2022 hasta los 217 millones

Suma y sigue. Abanca ha logrado un beneficio de 217 millones de euros en 2022 , lo que supone un 40,7% más, en términos recurrentes, que en el ejercicio anterior. La política de la entidad que preside Juan Carlos Escotet será la de rebajar el dividendo del 40 al 25% en 2023, para «fortalecer la capacidad de afrontar operaciones de alto valor» y continuar su consolidación en el mercado ibérico, dentro de un plan estratégico que mantendrá abierta la opción de nuevas adquisiciones, como la de Targobank, que se completará a mediados de este año. Abanca alcanza así los 111.000 millones de euros de volumen de negocio , con 110.000 nuevos clientes, la mayoría de fuera de Galicia. La clave de los resultados de Abanca reside en el negocio bancario con clientes, que representa el 94% de su volumen total, cinco puntos más que el ejercicio precedente. La paradoja es que, en términos de balance, los activos, los préstamos, los depósitos minoristas y el volumen de negocio minorista se retraen ligeramente (entre el 1,2 y el 2,3%), con un total de activos que retrocede un 5,5% hasta los 76.051 millones de euros desde los 80.497 millones de 2021. El crecimiento se produce en el margen de intereses, que crece por encima de los dos dígitos (14,2%) hasta los 770 millones de euros, y en el apartado de ingresos por prestación de servicios (9,4%), hasta los 281,7 millones de euros. En el negocio de los seguros, por el que Abanca ha apostado con fuerza en los últimos años, se alcanzan los 379 millones de euros en primas (+11%), un alza de 80 millones de euros en apenas dos ejercicios. Abanca cerró 2021 con 320 millones de beneficio bruto, frente a los 217 del pasado ejercicio. Sin embargo, el dato de 2021 tenía letra pequeña: 166,3 millones procedían de la incorporación de Bankoa y Novobanco. Es decir, en términos de beneficio neto, la entidad gallega retrocede un 32%. Es en la comparación entre las cifras de beneficio recurrente donde se produce el incremento del 40,7% , pasando de 154,2 a los 217 millones de euros correspondientes al ejercicio 2022. En el mercado crediticio de Abanca se aprecia una congelación en la formalización de hipotecas (que apenas crece un 0,8%, hasta los 1.079 millones de euros) frente a una relevante subida de los créditos al consumo (+11,7%) y, sobre todo, de los créditos a pymes y autónomos, que ascendieron un 17,5% hasta los 2.845 millones de euros. El mercado portugués aporta, a mayores, buenos datos para la entidad: 264 millones de euros en hipotecas formalizadas (+97,1%) y 340,8 millones en créditos a empresas (+12,9%). La ratio de capital total se situado en el 16,4%, con un colchón de 1.400 millones sobre requisitos regulatorios. «La entidad cerró el año desde una posición de gran solidez financiera que la afianza como una de las más saneadas del sistema financiero español», ha remarcado Abanca. La entidad también mantiene estable su tasa de morosidad, que cierra 2022 en el 2% , el nivel de los últimos años, dado que apenas baja una décima respecto del ejercicio anterior. Sitúa su ratio Texas en el 25,4% (en 2021 fue del 28,7%) y la cobertura de activos dudosos en el 83,2% (dos puntos menos que en el anterior balance). Abanca destaca que «a cierre de 2022 se mantiene como la mejor entidad del sistema financiero español por calidad y cobertura de activos», del 76% en cobertura total y del 63,2% en adjudicados. Además, señala que de los 3.473 millones de euros en operaciones de créditos ICO, «únicamente un 3% se encuentra en situación de dudoso». Abanca mantiene también estable en términos generales su plantilla (6.156 empleados, con una variación de apenas el -1,1%), aunque continúa con el ajuste de sus oficinas. En 2022 cerró once, manteniendo operativas 623. Por el contrario, se incrementó el número de cajeros hasta los 1.170. Según explicó en su nota de prensa, fruto de la colaboración con la Xunta, garantiza la presencia de cajeros en el 95,8% de los municipios gallegos, y en el 56% de estos es la única entidad financiera presente. Impuesto a la banca Escotet ha cifrado en «casi 50 millones de euros de efecto en la cuenta de resultado» el impacto que tendrá sobre Abanca el nuevo impuesto al sector aprobado por el Gobierno el pasado año. La entidad gallega recurrirá «en el debido momento» ante los tribunales , por entender que su implantación es «claramente inconstitucional». «Claramente nos pone en desventaja», ha censurado el presidente y máximo accionista del banco sobre un tributo que «no solo tiene efectos en la aplicación de mayor volumen de crédito, que este año será especialmente relevante», sino que se «aleja de las mejores prácticas europeas» en el sector. «Nos pone en desventaja dentro de nuestro propio sector» , se ha quejado. En su comparecencia en el pasado mes de julio para presentar resultados del primer semestre, ya había denunciado que este impuesto «es dañino para toda la economía».

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Author: Pablo Perez