Aunque gocemos de un sueldo que nos permita realizar un ahorro constante mes a mes, existen varios tipos de gastos que pueden llegar a mermar nuestras finanzas personales y hacer que tengamos la sensación de que nuestro dinero desaparece como «por arte de magia» de nuestras cuentas bancarias . Este tipo de percepción, que se relaciona con el escaso rendimiento de nuestro capital, se debe a ciertos desembolsos conocidos como: gastos vampiro , fantasma y hormiga . Pero, ¿qué son y cómo afectan a nuestra economía? ¿Qué son los gastos hormiga? Estos gastos son aquellos que realizamos en nuestro día a día, o semanalmente, y que no están planificados o no son importantes . Un ejemplo de ello podría ser ese café que tomamos cada mañana o ese snack o cervecita que nos permitimos regularmente. ¿Qué son los gastos fantasma? Son aquellos gastos que, aun siendo los más evidentes, son los más difíciles de eliminar debido a su pago mensual . Un buen ejemplo serían aquellas suscripciones a servicios de streaming, como Netflix o Spotify , o la membresía al gimnasio al que no vamos nunca. ¿Qué son los gastos vampiro? Estos gastos, pese a ser fijos , no se detectan fácilmente porque no están considerados en el presupuesto. Suelen estar relacionados con el mantenimiento periódico de los servicios: como agua, luz, gas o nuestro medio de transporte y suelen tener un impacto mayor en nuestro bolsillo en comparación con los otros dos. Por ejemplo: los gastos relacionados con las facturas de agua, luz o gas, o una avería en nuestro automóvil. Por último, teniendo conocimiento de estos gastos, nos resultará mucho más sencillo conseguir ahorrar la mayor cantidad de dinero posible, ya que podremos evitar aquellos que no son necesarios. Aunque deberemos contar con una gran disciplina y una buena planificación para alcanzar estas metas. Una recomendación para lograr nuestros objetivos de ahorro, es utilizar alrededor del 10% del sueldo para esta labor, siempre y cuando no afecte el pago de nuestras responsabilidades económicas.