El campo español es el nuevo activo estrella. La búsqueda de oportunidades alejadas del tradicional ladrillo ha llevado a los fondos a mirar hacia el sector primario. Las tierras de cultivo parecen tenerlo todo : están expuestas a una menor volatilidad y actúan como un valor defensivo, al tiempo que ofrecen una rentabilidad atractiva y un riesgo razonable. «El sector agrario se halla en proceso de transformación», revela Cristina Arias , directora del Servicio de Estudios de Tinsa. Esta experta indica que «los avances tecnológicos y la búsqueda de formas de cultivo más eficientes requieren niveles de inversión considerables que, a su vez, permiten la generación de economías de escala que mejoran las rentabilidades». Un reciente informe de esta tasadora sobre suelo agrario especifica que estas tasas se mueven entre el 4% de los pastos y pastizales y el 11% de los productos de invernadero. En la misma línea, un estudio sobre ‘agribusiness’ realizado por la consultora CBRE enumera las bondades de este negocio : «Sólidas rentabilidades históricas, buena visibilidad y recurrencia de los flujos de efectivo a largo plazo, escasa correlación con la mayoría de los demás activos, con una fuerte resistencia a los ciclos económicos y cobertura respecto a la inflación». Un vistazo a las cifras del Instituto Nacional de Estadística nos pone sobre la pista del protagonismo que está adquiriendo este recurso. En 2021 se registraron 160.398 compraventas de fincas rústicas, el segundo volumen más elevado del histórico , siendo superado únicamente en 2007 por casi 32.000 fincas rústicas más. En cuanto a 2022, hay 145.675 operaciones acumuladas hasta noviembre. Solo en el undécimo mes del año pasado hubo 13.926 compraventas, lo que supone un repunte mensual del 20,19%, la mejor cifra para este periodo en 15 años. Noticia Relacionada estandar Si De la Universidad al campo para crear granjas y cultivos 2.0. Helena Cortés Agricultura de precisión, granjas de gusanos, centros de recría, gestión digital, autoconsumo… Hay una nueva generación de agricultores y ganaderos con estudios superiores (el 38% de los ‘agromilenials’, según COAG) que han decidido emprender en zonas rurales y modernizar sus explotaciones El sector agrícola ha demostrado una gran pujanza. España cuenta con 3,8 millones de hectáreas de regadío y es la séptima potencia agroalimentaria a nivel mundial , así como el cuarto país exportador más relevante en Europa. De extensiones de tierra propicias para los cultivos intensivos, como es el caso de Andalucía, Castilla-La Mancha o Extremadura, pero también de otras regiones igualmente sobresalientes, como Castilla y León o Comunidad Valenciana, sale 24% de las hortalizas y el 30,4% de las frutas de la Unión Europea. Un clima más que benévolo y la disponibilidad de recursos hídricos lo hacen posible. «Las fincas rústicas son activos limitados –la tierra no se puede fabricar– que vienen de un mercado infravalorado, desestructurado y en el que es necesario el relevo generacional y la inversión en tecnología», argumenta Regino Coca , fundador y CEO de Cocampo, una ‘agrotech’ con más de 250.000 hectáreas a la venta. Más allá de la estabilidad y el retorno, el capital riesgo ha hecho sus cuentas. El pasado 15 de noviembre la población mundial alcanzó los 8.000 millones , una marca que rozará el doble dígito en 2050. La producción de alimentos tendrá que crecer entre un 60% y un 70% para responder al reto demográfico, tanto a nivel general como en cuestiones más específicas como los cultivos ecológicos y sostenibles, un ámbito que atiende a necesidades de urgencia climática, pero también a los nuevos hábitos de consumo. El ingente potencial de los terrenos agrícolas ha favorecido que el número de fondos que invierten en el sector agroalimentario se haya multiplicado por quince en los últimos 15 años, tal y como señalan desde CBRE. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1660 Código APP El perfil del inversor es heterogéneo. Coca indica que «entre los inversores institucionales destacan las empresas del sector agroalimentario que integran la producción, los fondos de inversión agro y los ‘family offices’». Estos grandes capitales tienen preferencia «por fincas de regadío de gran extensión, la explotación de los cultivos en modalidad intensiva y nuevas plantaciones de leñosos, como el almendro y el pistacho», comenta Arias. Desde Cocampo apuntan también a otras tendencias como el papel de «los fondos de energías renovables que necesitan comprar o arrendar fincas para instalar sus plantas de energía solar y eólica y los fondos con objetivos forestales y de creación de valor por créditos de carbono». A la hora de poner precio a las transacciones de las explotaciones agrícolas, el tipo de cultivo marca la pauta. Tinsa coloca los cultivos de invernadero en lo alto del ranking , con un valor de 157.800 euros por hectárea, seguidos de las hortalizas cultivadas al aire libre (72.200 euros/ha), los frutales cítricos (53.100 euros/ha), el olivar de regadío (36.200 euros/ha) y los frutales no cítricos (36.100 euros/ha). « En los últimos años, se han registrado grandes operaciones de fusión y adquisición », recoge el informe de CBRE, que también menciona las operaciones de sale & leaseback con un horizonte de arrendamiento de 20-25 años, «así como la introducción de un nuevo socio capitalista, que se convertirá en un nuevo accionista y destinará más fondos a la consecución de objetivos de expansión o adquisición en el futuro». MÁS INFORMACIÓN noticia Si La firma de hipotecas sigue al alza pese al golpe del euríbor: ¿qué está pasando? La moda rústica atrae como un poderoso imán, hasta el punto de que Hacienda está estudiando la posibilidad de que las SOCIMI, limitadas actualmente a la compra y gestión de activos urbanos, puedan comprar este tipo de fincas. De este modo, se conseguiría atraer inversores y revitalizar la España vaciada . Pero no todo son grandes capitales: «Hay inversores particulares, sobre todo familias de clase media y alta, que buscan diversificar patrimonio y apuestan por fincas con casa a menos de dos horas de su lugar de residencia», matiza Coca. Este experto también anticipa la que podría ser la próxima revolución: «Fincas estrella dedicadas a la agricultura y la ganadería de autor, donde se impartirán formaciones profesionales, experiencias, shows TV agrícolas, etc.», vaticina el CEO de Cocampo.