La competencia internacional entre grandes potencias está fragmentando la economía global y creando diversos paradigmas de desarrollo. Las democracias de occidente fueron corrompidas y secuestradas por agente iliberales, convirtiéndolas en tiranías de la mayoría y desvirtuando las divisiones entre los poderes. La falta de libertad ha hecho que las guerras entre grandes potencias, la conquista territorial y la impunidad internacional hayan sido y sigan siendo elementos cada vez más presentes en el nuevo orden mundial.