La mejor referencia, para conocer quiénes son los que pretenden representar las instituciones gubernamentales y municipales, es el conocimiento de su perfil y su discurso político, que obliga a proponer un concepto de perfil profesional aceptable para la mayoría
Son varias las preguntas que deben hacerse quienes asistirán a elegir en las próximas elecciones, con relación al perfil de las personas que este año competirán por la presidencia, diputaciones y alcaldías, más que dejarse llevar por los nuevos nombres de partidos reciclado; no hacerlo es continuar arriesgando su futuro y el de sus hijos al elegir un “gobierno de aventureros”; término citado por Thomas Rid en Desinformación y Guerra Política (2021. P 181), atribuido al coronel Oleg Penkovski, quien calificó al gobierno de Nikita Jruschov así, además de “demagogos y mentirosos”
La mejor referencia, para conocer quiénes son los que pretenden representar las instituciones gubernamentales y municipales, es el conocimiento de su perfil y su discurso político, que obliga a proponer un concepto de perfil profesional aceptable para la mayoría; porque este describe las competencias -conocimientos-, las actitudes y cualidades personales. Así, como los resultados obtenidos en la práctica de las competencias reconocidas, capaces de motivar a su elección. A propósito hay un refrán bastante conocido, de autor desconocido, que expresa, “El primer acto de corrupción de un funcionario o empleado público, es carecer de las competencias profesionales para desempeñarlo” y, agrego, el tiempo disponible para servir a la ciudadanía -no hay vacaciones, fines de semana, asuetos o feriados- No es importante conocer si fue abanderado en la preprimaria, usualmente útil para calificar a empleo público.
También, es prudente leer la Ley Electoral y de Partidos Políticos (Decreto 1-85) y sus reformas o parches, para conocer las generalidades del proceso electoral, en el que el ciudadano es el protagonista, que necesita, como lo dice el TSE de una “herramienta básica para toda la ciudadanía”, ya que si los guatemaltecos empadronados no asistieran a votar no habría proceso y tampoco democracia.
Concluyo, citando lo referente al marco legal citando el tercer Considerando de la ley, que literalmente dice: “Que la evolución de las ideas políticas, reclama un tratamiento legal, acorde con el desarrollo actual, circunstancia que debe ser atendida y regulada por toda ley electoral y de partidos políticos”. Resalto ideas políticas, por la importancia que tienen en la concepción del discurso político e inferir de este, si lo que pretende el candidato es servir o simplemente servirse del poder, ambos términos sujetos a diferentes interpretaciones.
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Mario Mérida
Escritor, catedrático, consultor en seguridad, defensa y políticas públicas.