Cuentan que fue enterrado en una fosa común, junto a los cuerpos de dos simpatizantes de la misma causa.
En 1998 nace en Fuente Vaqueros, una pequeña población en el reino andaluz de Granada, el poeta Federico García Lorca. Su celebridad creció como pólvora, y trascendió luego de ser asesinado en 1936, en los inicios de la guerra civil española, con lo que se interrumpió una carrera brillante que apenas empezaba.
En su primera obra Libro de poemas, la crítica había descubierto lo genial que luego se elevó en el Romancero Gitano, y todavía más en el libro que apareciera póstumamente en México: Poeta en Nueva York. Cada obra suya superaba a la anterior, porque el autor evolucionaba. ¿Hasta dónde pudo haber llegado tanta inteligencia y sensibilidad? ¿Qué más nos perdimos debido al totalitarismo y la guerra entre hermanos?
En el caso del teatro, García Lorca principió su carrera con un entendible fracaso: El maleficio de la mariposa, y siguió con una obra de mediano éxito, Mariana Pineda, pero después vino el reconocimiento con Bodas de sangre, La zapatera prodigiosa y Yerma. El poeta que había empezado como músico, siendo alumno y amigo de Manuel de Falla, cambió hacia la literatura, y brilló en el teatro.
Su vida parece un argumento de ficción, que se encuentra contenida en la biografía de Ian Gibson (Irlanda, 1939), titulada Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca. Una obra espléndida que mezcla la historia, capta su amor por Granada y expresa gran devoción hacia la imagen mítica del poeta asesinado.
A lo largo de más de 600 páginas, el biógrafo nos conduce por el Madrid de los años veinte, en donde se reúnen en ramillete figuras de primera línea, como Salvador Dalí, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, y demás virtuosos españoles de entonces. Juntos fueron fuego. El genio en ciernes se avivó con el advenimiento de la Segunda República, con el enfrentamiento a las ideas del fascismo alemán e italiano. La Falange gana fuerza y un día estalla la guerra civil.
A García Lorca le propusieron el auto exilio en México, porque en la capital española corría peligro, pero ingenuo no quiso marcharse sino se dirigió a Granada, a su tierra natal, en donde era hijo ilustre, cuando el General Francisco Franco desde África iniciado la rebelión. Se revuelven las enemistades.
García Lorca está vinculado a la República y, además, es homosexual. Los opositores intolerantes se ensañan, lo capturan y sin contemplación lo asesinan. Cuentan que fue enterrado en una fosa común, junto a los cuerpos de dos simpatizantes de la misma causa. Echaron cal encima de los cuerpos para evitar la hedentina. Una manera horrorosa de truncar la carrera de un escritor genial.
La lectura de su biografía es conmovedora y entretenida, un feliz homenaje a un autor de vida truncada prematuramente. Gibson ha dedicado la mitad de su vida a estudiar la vida y obra del poeta, radicado en Andalucía para respirar el aire del poeta, sintiéndose tal vez un poco su heredero. Vibra con Granada, con la Alhambra árabe y el Albaicín judío, la tierra del poeta a quien convirtió en el objeto de su tarea intelectual, y donde escarba en la vieja estancia feliz de niño y pasional de su muerte temprana, cargado el ambiente de admiración y culpa. Una biografía reveladora.
Gibson es también autor de las biografías del pintor Salvador Dalí y del cineasta Luis Buñuel, y siendo hispanista se nacionalizó español, atrapado por la cultura adoptiva.
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Méndez Vides
Escritor, ganador del Premio Latinoamericano de Novela Nueva Nicaragua 1986 y del Premio Centroamericano de Novela Mario Monteforte Toledo 1997. Autor de novela, cuentos y ensayos, y observador de la conducta humana.