A la población capitalina, no les quedo más que vivir en los famosos “campamentos” que fueron construidos en las propias calles, frontispicios de las iglesias o en cualquier sitio baldío para construir las “tembloreras o champas” para irla pasando.
Ahora nos referiremos a los trabajadores italianos que llegaron a Guatemala. En el siglo XIX, durante los años de la Reforma Liberal que lidera los Generales Justo Rufino Barrios y Miguel García Granados, se inicia la construcción del sistema ferroviario del país. Uno de los primeros ramales que se comienza a construir es el que comunica el Puerto de San José y la ciudad capital. Otro, se inicia en Puerto “Barrios” y se logra extender hasta el “Rancho de San Agustín Acasaguastlán”, en donde se paraliza la construcción. Los fondos para esta iniciativa provenían de capitales nacionales, los cuales no fueron suficientes para concluir la obra. En ese ramal trabajaron muchos inmigrantes italianos que fueron contratados en Nueva Orleans por la empresa norteamericana encargada de los trabajos. Al agotarse los recursos para la construcción del ramal, la empresa se retira dejando sin salario y “tirados” en los diversos tramos del oriente del país a los trabajadores, quienes solicitaron del gobierno la ayuda correspondiente para poder subsistir y poder trasladarse a la ciudad capital. Al llegar a la Nueva Guatemala de la Asunción, les fueron asignados terrenos en las inmediaciones de la colina de “Santa Cecilia”, para que pudieran construir sus albergues y empezar la vida. Este lugar era conocido como Cantón La Paz (hoy, buena parte de la zona 8). Existían en sus inmediaciones barrios como “El Guarda Viejo” y con el tiempo se nombraría otros como el barrio de “La Libertad”. Existía ya los cantones Elena, Cervantes, Barrios y Barrillas (hoy, algunos de la zona 3 y 1). Muchos de los trabajadores eran artesanos, que laboraban la madera, pasando luego a instalar aserraderos. Otros eran herreros, zapateros, hojalateros, etc. Aserraderos conocidos eran de las familias Contenti y Maselli, solo para mencionar algunos. Otras familias italianas viviendo en las cercanías de la Avenida Santa Cecilia fueron los Liano, Torselli, Pensabene, Rebulli, Papa, Passarelli, etc. Sabemos que los terremotos de diciembre de 1917 y enero de 1918 destruyeron la mayor parte de la Nueva Guatemala de la Asunción y que la dictadura del Licenciado Manuel José Estrada Cabrera, nada hizo para aliviar las penurias y desgracias de las familias habitantes de la ciudad. Dejó podrir la carne y los víveres enviados por los países amigos de Guatemala, antes de distribuirlas a la población necesitada. Las carpas donadas por los países europeos y por los norteamericanos fueron distribuidos entre las familias de la elite gobernante. A la población capitalina, no les quedo más que vivir en los famosos “campamentos” que fueron construidos en las propias calles, frontispicios de las iglesias o en cualquier sitio baldío para construir las “tembloreras o champas” para irla pasando. Mario Monteforte Toledo afirmó que en los “campamentos” de aquellos terremotos se empezó a discutir que era la dictadura de Estrada Cabrera (1898-1920) y la forma de derrocarla. Esto sucede con la organización del Partido Unionista, en diciembre de 1919 y con la lucha del pueblo citadino, representado por los estudiantes universitarios, de educación media, de los obreros y los artesanos. Logran derrocar a la dictadura de Estrada Cabrera, luego de la gran manifestación del 11 de marzo de 1920 y luego del bombardeo de la ciudad por el tirano, durante la semana santa, trágica y sangrienta de abril de 1920. Se suceden los linchamientos en plaza pública de los esbirros, orejas y paniaguados vinculados con el tirano. Este logra salvar la vida, amparado por los embajadores de los Estados Unidos de América y de Gran Bretaña y es encarcelado y procesado por sus crímenes hasta su muerte en 1924.
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Eduardo Antonio Velásquez Carrera
Economista y profesor de Teoría Económica. Especializado en Economía Urbana y Regional. Doctor en Ciencias Políticas y Sociología. Catedrático titular en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la Universidad San Carlos.