Bill Richardson: las amistades peligrosas de un negociador

«No vuelvas si no traes contigo a esos estadounidenses». Ese fue el mensaje que llegó a Bill Richardson (Pasadena, California, 1947) desde la Casa Blanca en diciembre de 1994. El entonces diputado se encontraba en Corea del Norte en una visita oficial, que coincidió con un incidente diplomático: un helicóptero estadounidense se metió en el espacio aéreo norcoreano durante unas maniobras y fue derribado. Un piloto resultó muerto, el otro sobrevivió. Richardson negoció con Pyongyang la liberación y la repatriación. Richardson tuvo mucha vida política después -embajador ante la ONU, secretario de energía, gobernador de Nuevo México, candidato a la presidencia de EE.UU., enviado especial a la OEA-, pero siempre mantuvo un interés especial por la negociación en conflictos. En 2011, fundó el Richardson Center para intermediar en la liberación de rehenes y prisioneros detenidos de manera injusta. El centro trabaja con independencia de los gobiernos y a instancias de las familias, a las que no cobra por sus servicios (se mantiene con donaciones privadas). Noticia Relacionada estandar Si Richardson Center: los mediadores de rehenes que incomodan a la Casa Blanca Javier Ansorena Esta institución se dedica a impulsar la liberación de rehenes y detenidos injustamente por el mundo Buena parte del éxito de Richardson en este capítulo -en el último año y medio, 15 de los 27 casos en los que ha trabajado se han saldado con liberaciones, según su centro- se basa en las relaciones forjadas con altos cargos de países enemigos. El Richardson Center no detalla con qué autoridades negocian. Pero no esconden que Richardson tiene una relación cordial con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, al que trató cuando ambos eran embajadores ante la ONU en los noventa. También conoció de forma directa a Nicolás Maduro, el actual presidente de Venezuela, cuando era segundo de Maduro. Y el norcoreano con el que negoció en aquella primera experiencia es ahora embajador de su país ante la ONU.

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Author: Pablo Perez