Desde el pasado verano, con el ascenso del Andorra F.C. de Gerard Piqué a Segunda, se ha considerado al equipo del Principado el primer club extranjero en participar en el fútbol profesional español, pero no es del todo cierto. Un lejano viaje al pasado del deporte rey en nuestro país nos conduce a la temporada 51-52, campaña en la que el Club Atlético Tetuán , ciudad del norte de Marruecos, jugó en Primera. Hasta la fecha, ha sido el primer y único club extranjero que ha jugado en la máxima categoría del fútbol español, pero para los puristas e historiadores tampoco es del todo correcta esta aseveración. Esta es su peculiar historia. El 31 de enero de 1931 nació la Federación Hispanomarroquí de fútbol , que se integró desde el primer momento en la Federación española. Su labor estaría centrada en los clubes que estaban dentro del Protectorado español en Marruecos , y que pertenecían a las ciudades de Ceuta , Melilla , Tánger , Larache y Tetuán . Aquí precisamente es donde llegó un grupo de militares vascos , aficionados del Athletic Club de Bilbao , y fundaron en marzo de 1933 el Athletic Club de Tetuán : «Hay un error muy común, que es darle el nacimiento de este club al teniente Fuertes de Villavicencio, pero eso no es verdad. No hay ningún documento que demuestre que esta persona fundó el club, y sí de militares y empresarios vascos. De ahí que s u escudo sea idéntico al del Athletic Club de Bilbao , con la diferencia de c ambiar la catedral por un santuario musulmán y el nombre de Bilbao por el de Tetuán», detalla a ABC Ahmed Mgara , escritor, periodista, historiador y fundador de la peña Remate ( Peña Real Madrid Tetuán ), la primera peña del Real Madrid que se creó en Marruecos. Noticia Relacionada El baúl de los deportes estandar Si La Liga nació hace 94 años con polémica, dudas, suspicacia y visión de futuro Ángel Luis Menéndez El 10 de febrero de 1929 se jugó la primera jornada del campeonato por puntos español Tras tres años de vida de prometedor presente y futuro, el crecimiento de este club de Tetuán se frenó en seco por culpa de la Guerra Civil , hasta el punto que tras finalizar el conflicto necesitó de la ayuda económica del Ejército para no desaparecer. A cambio, debieron cambiar su nomenclatura. Franco eliminó los extranjerismos y eso hizo que en enero de 1941 el Athletic Club de Tetuán pasara a llamarse Club Atlético de Tetuán . Un año después, en 1942, el empresario Julio Parres, propietario de varios concesionarios de Chevrolet y Cadillac, y de otros negocios en las ciudades de Tetuán y Tánger, se hizo dueño y presidente del club. Gracias a sus aportaciones económicas lo llevó a su edad dorada . De hacerle campeón de la categoría hispanomarroquí a subirlo a Tercera en la temporada 42-43, a Segunda en la 48-49 y a Primera en la 51-52 , un hecho insólito que además vino acompañado de la creación de su equipo filial, el Español de Tetuán . «Lo correcto sería decir que este club fue el primero y único de la historia sin domicilio en territorio español que jugó en LaLiga. Toda la plantilla estaba conformada por jugadores españoles excepto Chicha, la gran estrella, que era marroquí », apuntilla Mgara. «Era su mejor jugador. Tanto que a mitad de esa temporada en Primera, el Barcelona lo quiso fichar y Parres lo impidió. Quería una millonada por él y, además, incluir a Ramallets en la operación. Evidentemente, el Barça se negó», desvela Rabie Takassa, especialista en fútbol marroquí y actual jefe de scouting en España de la Federación de su país. «Era tan buen jugador Chicha que llegó a marcar un penalti al propio Ramallets mirando hacia otro lado mientras se lo lanzaba, como hacía Laudrup con sus pases. Hasta el propio portero del Barcelona fue a felicitarle por aquella genialidad», añade Rabie. Polémica con el Madrid Durante esa temporada en Primera, también dio que hablar el partido en el estadio Sania Ramel ante el Madrid: «Ganaba el Atlético Tetuán 3-1 y acabó 3-3 por malas decisiones arbitrales. Eso no lo reflejó la prensa de España, pero sí la de Marruecos», recuerda Rabie. «Aquello aún se recuerda aquí porque el secretario de aquel Real Madrid dijo que el Club Atlético de Tetuán tenía una afición de primera, un equipo de segunda y un estadio de tercera. Eso molestó mucho porque el estadio era entonces considerado uno de los mejores del fútbol español. Se construyó en 1948 y era una copia del viejo Arcángel de Córdoba», recuerda Ahmed. De hecho, distintas publicaciones de la época escribieron que ese colegiado fue multado por 500 pesetas por provocar altercados de orden público. El Club Atlético de Tetuán acabó colista tras solo conseguir seis victorias y cinco empates, y sumar dieciocho derrotas. Las siguientes temporadas disputaría hasta en tres ocasiones el ‘playoff’ de ascenso, pero ya nunca volvió a jugar en Primera, y en 1956 el fin del Protectorado fue también el fin de su existencia . El 7 de abril de aquel año, Marruecos y España sellaron su separación total y, a pesar del deseo de Julio Parres, el club ya no pudo jugar nunca más en competiciones españolas: «Hizo una propuesta a la comisión que se encargó de organizar la primera Liga tras la independencia, pero la FIFA se puso de por medio. Dijo que todos los jugadores debían ser marroquíes y solo podía tener un extranjero, como así dictaban las normas de aquella época, y el Atlético Tetuán tenía una plantilla de todo españoles y solo un extranjero, así que era inviable. Parres trasladó el club a Ceuta para refundarse en la Sociedad Deportiva Ceuta , previo acuerdo con las federaciones norteafricanas y española de fútbol. Luego, se fue y se hizo presidente del Málaga, siendo la única persona del fútbol español que ha presidido dos clubes de Primera», sentencia Mgara.