Ayer martes, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció que su país suspendía el cumplimiento del START III o Nuevo START (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas), que es el último tratado de desarme nuclear vigente entre Rusia y los EE.UU.
“Tengo que anunciar que Rusia suspende su participación en el nuevo tratado START”, dijo Putin en su discurso sobre el estado de la nación. “Nadie debe hacerse ilusiones de que puede violarse la paridad estratégica mundial”, agregó el gobernante ruso, aunque matizó: “Rusia no abandona, sino que solo suspende” el cumplimiento del tratado.
El START III limita los arsenales de los dos países a un máximo de 1 mil 550 ojivas nucleares desplegadas en cada lado, lo que supuso una reducción de casi el 30 por ciento en comparación con el límite anterior, establecido en el año 2002. Asimismo, limita el número de lanzadores y bombarderos pesados a un máximo de 800, cuya actividad explosiva es más que suficiente como para destruir la vida humana en el planeta Tierra.
En 2020, las inspecciones recíprocas pactadas fueron paralizadas debido a la pandemia de coronavirus (Covid-19); sin embargo, desde el mes de agosto de 2022, Rusia se ha negado a reanudar dichas inspecciones, a raíz de las tensiones entre las dos superpotencias como consecuencia de la guerra en Ucrania.
“Hace una semana firmé un decreto sobre la puesta en servicio de combate de nuevos sistemas estratégicos con base terrestre. ¿Van a meter las narices ahí también o qué? ¿Y se creen que todo es tan sencillo? ¿Qué, vamos a dejar que se metan ahí sin más?”, agregó Putín, en clara referencia a la imposibilidad de realizar las inspecciones de armamento termomuclear.
En 2021, el presidente de los EE.UU., Joe Biden, prorrogó el Nuevo START por 5 años, hasta 2026, dando espacio para negociar y preservar la vigencia del referido tratado.
En respuesta a la declaración de Putin, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dijo que la suspensión del cumplimiento del START III es “profundamente desafortunada e irresponsable”, en tanto que Joseph Borrel, jefe de la diplomacia de la Unión Europea, declaró: “La decisión que Rusia tomó sobre el START destruye el sistema de seguridad internacional creado después de la guerra fría. Tras esta decisión, necesitamos pensar en nuevas medidas en la seguridad internacional”. Por su parte, el secretario general de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, expresó: “Con la decisión de hoy sobre el Nuevo START, toda la arquitectura de control de armas ha sido desmantelada”. “Más armas nucleares y menos control de armas hacen el mundo más peligroso”, agregó Stoltenberg.
Sin duda, resulta lamentable que el avance hacia la distensión entre las superpotencias haya quedado detenido, lo que compromete la paz en nuestros días, Ojalá, la sensatez y la cordura prevalezcan y que se ponga fin a la carrera armamentista que asusta y descorazona a la humanidad.
