Hay dos razones por las cuales el panorama de empleo que surge de la última encuesta en Guatemala es oscuro.
Los datos de inflación se presentan cada mes, pero hay que esperar un año para saber algo sobre la evolución del empleo, y a veces más. Como en otros países, las encuestas de empleo debieran ser al menos trimestrales. Podrían contribuir a evitar el árido análisis tradicional, del gobierno y del sector privado, que destaca que nuestra macroeconomía es estable, pero sin referirse al empleo, los salarios, la inversión, la desigualdad y la pobreza.
Con todo, algo avanzamos: a fines del 2021 se realizó una encuesta de empleo, conocida como la Encuesta de Empleo e Ingresos (ENEI), y a fines del 2022 se levantó otra. Podemos identificar lo que ocurrió con el empleo a fines del 2022 y compararlo con lo ocurrido a fines del 2021. Merece celebrarse.
Pero hay dos razones por las cuales el panorama de empleo que surge de la última encuesta en Guatemala es oscuro. La primera es que los escasos resultados disponibles de la última ENEI apuntan a que la situación del empleo empeoró en 2022. Quizás el dato más sencillo es que el número de personas ocupadas SE REDUJO de 7.8 millones de personas en el 2021 a 6.9 millones en 2022, a pesar de que la población en edad de trabajar siguió creciendo.
No sorprende, entonces, que la tasa de desempleo abierto, correspondiente al porcentaje de los que reportan que están buscando activamente trabajo y no lo encuentran, aumentó del 2.2% en 2021 al 3% en el 2022. Otros tipos de desempleo o subempleo también aumentaron. Por ejemplo, ocurrió con las personas que trabajan algunas horas y que quisieran trabajar más tiempo, lo cual significa que están en una situación llamada de subempleo visible. La tasa de subempleo visible aumentó del 8.1% en 2021 al 11.3% en 2022.
Pero existe una segunda razón por la cual el panorama es oscuro: la luz requerida para iluminar los datos de empleo fue apagada. Aunque la encuesta (ENEI) se realizó, y previamente se había anunciado con merecido orgullo que sería realizada con dispositivos móviles (celulares) y no mediante una boleta impresa, no se han presentado los datos en la página web del INE. Se han ocultado los resultados de la encuesta. Ahora solamente se encuentran datos de la ENEI 2022 en los artículos preparados por periodistas que estuvieron en la conferencia de prensa del INE este último 16 de febrero, y que fueron publicados en Prensa Libre y La Hora. No hay más datos.
¿Qué pasó? ¿Por qué están ocultando la información? ¿Será porque los resultados contrastan con la mejor calificación de riesgo país que hace unos días anunció la agencia calificadora Fitch? ¿Será porque la buena noticia de una inversión japonesa que generará mil empleos resulta minimizada por un aumento del desempleo abierto en cerca de 40 mil personas entre el 2021 y el 2022? ¿Será por errores en la encuesta? ¿Habrá otras razones? Juzgue el lector cuál podría ser la razón que explica la oscuridad del panorama laboral. Espero que el Instituto Nacional de Estadística (INE) pueda aclarar lo ocurrido y no dejarnos adivinando acerca de lo ocurrido.
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Juan Alberto Fuentes Knight
Economista, funcionario de organizaciones no gubernamentales, y político guatemalteco. Autor del libro «La Economía Atrapada». Fue Ministro de Finanzas de Guatemala y presidente de la junta de Oxfam International.