Calidad de idóneo, adecuado o apropiado para algo” Real Academia Española.
“En estas épocas cálidas místicas en que los clérigos suele rezar…” como dijera el “huelgero” Walter Sosa, los Chapines en general no solemos rezar sino hablar de política, partidos y candidatos todo el tiempo. Para entrar en materia con relación al título de esta columna transcribiré el artículo 113 de nuestra Constitución Política, que dice: “Derecho a optar a empleos o cargos públicos. Los guatemaltecos tienen derecho a optar a empleos o cargos públicos y para su otorgamiento no se atenderá más que razones fundadas en méritos de capacidad, idoneidad y honradez.” Aparece allí la palabra idoneidad que en los otorgamientos de cargos públicos es vital e indispensable, pero antes ilustremos un poco el tema.
Estimados lectores, voy a asumir que ustedes son miembros de la Junta Directiva o Consejo de Administración, de una gran empresa, y se ven en la necesidad de contratar a un nuevo Gerente General. ¿A qué méritos apelarían ustedes para que se viera que es notable o recomendable el candidato? Creo yo que debiera tener reconocimiento digno de alabanza en su gremio. Además, sus cualidades y su conducta harían al candidato digno del cargo al que aspira. El que quiera ser Gerente deberá tener un currículo de estudios que lo haga destacar, hablar varios idiomas, ser “viajado”, tener varios grados académicos, mejor si tuviera un Doctorado (PhD). No se escogería a un iletrado o alguien sin reconocimientos por su intelecto, se escogería al más capaz. El individuo que ustedes elegirían debiera tener además capacidad o sea la aptitud para ejercer el cargo de Gerente General, empatía con todo el personal con el que trabajará, conocimiento total del ámbito en que se desarrolla la entidad que dirigirá, apto con talento y cualidades para ejercer los derechos de la empresa y el cumplimiento de las obligaciones. Que evidentemente sea el más capaz de desempeñar el cargo.
El candidato deberá demostrar su honradez no sólo con documentos legales que acrediten la carencia de antecedentes penales y policíacos, sino su currículo laboral lo reflejará además de las recomendaciones que de él se reciban.
A todo lo anterior debemos preguntarnos con absoluta sinceridad si es el candidato idóneo para el puesto. Creo yo, que como dijera el diestro más elegante que ha producido el mundo taurino, Rodolfo Gaona: “Para ser torero primero hay que parecerlo”. ¿Parece Gerente de la empresa a quien escogeremos?
Si no estamos para rezar “en estas épocas cálidas místicas…”, debemos estar para investigar ya que también son épocas electorales y como que fuera invierno han aparecido no hongos sino candidatos al más alto cargo de la República, ese que todos nosotros tendremos que elegir, el Presidente de nuestra Patria, de nuestra Guatemala. Dice nuestra Constitución en el Artículo 185: “Requisitos para optar a los cargos de Presidente o Vicepresidente de la República. Podrán optar al cargo de Presidente o Vicepresidente de la República, los guatemaltecos de origen que sean ciudadanos en ejercicio y mayores de cuarenta años”. Invito a mis lectores a que voten por el candidato más capaz, más honrado y más idóneo para el cargo.
P.S. Castillo en Perú y Petro en Colombia, ¿habrán sido idóneos?
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