El concepto de la moneda de platino de un billón de dólares fue propuesto por primera vez por el economista y financiero Warren Mosler en 2011.
El Departamento del Tesoro estadounidense podría acuñar una moneda de platino con valor nominal de un billón de dólares, ¿sería esta la “solución creativa” al problema del posible cese de pagos de la deuda pública estadounidense?
Para el próximo mes de junio, el gobierno estadounidense no podrá pagar los compromisos financieros adquiridos, ya que el Congreso con mayoría republicana se niega a autorizar la elevación del monto de la deuda que hoy ronda los 31.4 billones de dólares. El cese de pagos por parte del gobierno estadounidense sería catastrófico para ese país y las consecuencias para el mundo serían graves e impredecibles.
La deuda es uno de los problemas más acuciantes a los que se enfrenta la nación estadounidense. El Congreso y la presidencia llevan años estancados, incapaces de llegar a un acuerdo sobre cómo reducir el crecimiento de la deuda nacional. La solución a este problema se ha convertido recientemente en tema de debate urgente, los recursos monetarios del gobierno autorizados ya se agotaron y solo el Congreso puede permitirle al gobierno obtener más deuda para seguir pagando los gastos inmediatos ya comprometidos. Una “solución creativa” sería acuñar una moneda de platino de un billón de dólares la cual se depositaria en la cuenta del gobierno en la Reserva Federal.
El concepto de la moneda de platino de un billón de dólares fue propuesto por primera vez por el economista y financiero Warren Mosler en 2011. Según Mosler, promotor de la “Teoría Monetaria Moderna” (TMM), la moneda de platino de un billón de dólares sería una forma de que el Tesoro de Estados Unidos creara dinero para pagar la deuda nacional sin tener que subir los impuestos o recortar el gasto. La idea básica es que el Tesoro acuñe una única moneda de platino, por valor de un billón de dólares, aprovechando una ley numismática emitida por el Congreso en 1997 la cual se utilizaría para pagar la deuda nacional.
La idea de la moneda de platino de un billón de dólares ha suscitado una fuerte oposición en el Congreso y entre un numeroso grupo de economistas. Los que se oponen argumentan que crear dinero para pagar la deuda nacional es fiscalmente irresponsable y causaría una creciente inflación, así como otros problemas económicos. La secretaria del Tesoro Janet Yellen y el presidente de la Reserva Federal se oponen a tal truco monetario. Los partidarios de la moneda, en cambio, sostienen que es una forma viable de reducir la deuda nacional sin imponer duras medidas de austeridad.
Los defensores de la moneda de platino con valor de un billón de dólares, entre ellos el premio Nobel de economía Paul Krugman, así como Philip Diehl, Joe Weisenthal y otros economistas que aceptan la TMM, argumentan que es una forma de reducir la deuda nacional de un modo que no perjudique a la economía ni a los estadounidenses. Afirman que la moneda reduciría la deuda sin aumentar impuestos o recortar el gasto. También sostienen que la moneda estimularía la economía al aumentar la oferta monetaria y proporcionar más dinero para el gasto público.
Quienes se oponen a la moneda afirman que es una forma irresponsable de reducir la deuda nacional que devaluaría irremediablemente la confianza en la política económica de los Estados Unidos. Señalan además que la Reserva Federal no tiene autoridad legal para crear dinero. Así pues, el debate sobre la moneda de platino del billón de dólares es acalorado, pero está claro que la moneda podría ser una solución a la crisis que hoy enfrenta el gobierno estadounidense.
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Roberto Blum
Experto en Economía y Política. Director del Centro de Ética David Hume de la Universidad Francisco Marroquín. Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública, por la Universidad Iberoamericana, México. Además, es autor de la obra: «De la política mexicana y sus medios. ¿Deterioro institucional o nuevo pacto político?»