NADIE SABRÁ QUIÉN ES SU DIPUTADO
Mediante el Decreto 26-2016 del Congreso se reformó la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), en el sentido de que se aumentó el número de diputados a 160, 128 por lista distrital y 32 por lista nacional (25 por ciento del número de distritales). De suerte que en las elecciones legislativas celebradas en 2019 se eligieron 160 congresistas.
Por cierto, el actual número de diputados (160) es el mayor en la historia nacional. Veamos por qué. Las Legislaturas 1958-64, 1966-70, 1970-4, 1974-8 y 1978-82 se integraron con 66, 55, 51, 60 y 61 diputados, respectivamente; las Asambleas Constituyentes instaladas en 1965 y 1985 se conformaron con 80 y 88 diputados, a correspondencia; mientras las Legislaturas 1986-90, 1990-6 y 2000-4 se integraron con 100, 116 y 133 congresistas, respectivamente.
En los Acuerdos de Paz (AP) sobre el Fortalecimiento del Poder Civil y Función del Ejército en una Sociedad Democrática (19 de septiembre de 1996), y sobre Reformas Constitucionales y Régimen Electoral (7 de diciembre de 1996), suscritos por el gobierno y la ex guerrilla, se pactó un número fijo de 80 diputados, es decir la mitad del actual número de congresistas. En todo caso, los AP, mediante la Ley Marco para el Cumplimiento de los AP, fueron reconocidos como Acuerdos de Estado, o sea compromisos a ser observados.
Por otro lado, el Congreso aprobó, para el 2023, un presupuesto de funcionamiento para el Legislativo de Q 1.1 millardos, destinado a pagar los excesivos emolumentos, gastos administrativos y beneficios para los diputados, así como a cumplir con las crecientes obligaciones contraídas en el Pacto de Condiciones de Trabajo del Congreso. En síntesis, el mantenimiento de cada diputado le cuesta al país casi Q 7 millones anuales.
El número de diputados no debió exceder de 80, por 3 razones: (i) Tanto las 2 Legislaturas con 80 congresistas (1994-6 y 1996-2000) como aquéllas con un número mayor, han sido de bajísima calidad, por lo que no hay diferencia; (ii) El gasto de mantenimiento de 160 diputados, así como de la burocracia del Congreso, es obsceno e insolente para una población con tantas necesidades básicas insatisfechas; y (iii) La democracia representativa no se ha fortalecido con aumentar el número de congresistas.
En todo caso, sostengo que la calidad de los diputados y el fortalecimiento de la democracia representativa solo se conseguirán a través de la adopción del sistema electoral mayoritario (de voto uninominal o binominal), que permite al elector votar directamente por el candidato de su preferencia en el distrito donde reside, sin que su voto favorezca directa o indirectamente a otros candidatos postulados (lo que ocurre bajo el sistema plurinominal o por planillas). Bajo el sistema mayoritario, gana la elección el candidato más votado en una competencia abierta, directa y personal en cada uno de los distritos electorales (que deben ser tantos como diputados se elijan), lo que implica que el diputado efectivamente representa al electorado, además de que está más cerca de éste y es menos dependiente del partido al cual pertenece. Por ende, el representante no solo goza de mayor legitimidad, sino que tiene un mayor grado de responsabilidad de cara al electorado, ya que su reelección depende de su gestión. En 2 platos, bajo el sistema mayoritario, el voto individual sí tiene poder.
En el marco de la LEPP vigente, los diputados son elegidos a través del sistema electoral por planillas o listas cerradas, por lo que, en 2023, nuevamente se elegirán 160 diputados sin representatividad efectiva, ya que los electores votarán por planillas cerradas de candidatos, guiados por los símbolos partidarios, y no por candidaturas individualizadas. El resultado será, como hasta ahora, que nadie sepa quién es su diputado. El año pasado se propuso que, por lo menos, se adoptara el método de lista abierta (que permite al elector escoger al candidato de su preferencia), pero la propuesta fue rechazada por la alianza oficialista y por la autoridad electoral.
Luego, no debería sorprendernos que el Congreso 2024-8 se integre con un buen número de los actuales diputados, ni que los “nuevos” sean reciclados o de características similares, lo que supondrá una mayoría de congresistas ajena a la consecución del bien común y fiel a los intereses creados.
En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclus iva de su autor y no representan la vi s ión de elPeriódico o la de su línea editorial.
Mario Fuentes Destarac
» data-medium-file=»https://cdn.elperiodico.com.gt/wp-content/uploads/2020/10/11192336/fuetes-destarac-300×300.jpg» data-large-file=»https://cdn.elperiodico.com.gt/wp-content/uploads/2020/10/11192336/fuetes-destarac.jpg» />
