Su padre, Pedro Joaquín Chamorro, director del periódico La Prensa, crítico del régimen de Somoza, fue asesinado en 1978.
La Iniciativa de Liderazgo Avanzado (“Advanced Leadership Initiative” -ALI-), reúne durante un año a profesionales con experiencia, reconocidos porque en su vida han demostrado liderazgo en diversos campos cubiertos por los departamentos académicos y escuelas profesionales de la universidad de Harvard. Iniciativa diseñada para aprovechar las habilidades de experimentados líderes, del sector público y privado de Estados Unidos y otros países, que durante la siguiente etapa de su vida quieren aplicar sus talentos para resolver problemas comunitarios, de salud, bienestar, niñez y medioambiente.
Una magnífica persona, Mike Emery de la Universidad de Harvard, me invitó a participar en la ALI y aunque finalmente decidí aceptar una vicerrectoría de la universidad Rafael Landívar y retorné a Guatemala, estando allá tuve la oportunidad de conocer a una persona extraordinaria. Era el 10 de noviembre de 2018; la invité a cenar al Henrrieta´s Table del Charles Hotel, cerca de Harvard Square. Estaba concluyendo su participación en ALI.
Su padre, Pedro Joaquín Chamorro, director del periódico La Prensa, crítico del régimen de Somoza, fue asesinado en 1978. Hija de la expresidenta de Nicaragua, Violeta Barrios de Chamorro, quien le ganó las elecciones a los sandinistas y dirigió su país de 1990 a 1997. De familia de periodistas, críticos de somocistas y de sandinistas, ambos regímenes dictatoriales tanto de extrema derecha como de extrema izquierda.
Me refiero a Cristiana María Chamorro Barrios, contemporánea, vicepresidenta del diario más grande de Nicaragua y quien, más recientemente, en 2021, se perfilaba como la candidata a la presidencia de su país con las mayores posibilidades de repetir el triunfo electoral de su señora madre frente al presidente Ortega. Y por eso, desde junio de 2021 fue encerrada en su casa por cárcel y la semana pasada fue desterrada, con 221 presos políticos más.
Lo lamento por ella y por los demás nicaragüenses que sufren persecución y miedo. Pero es el proceder de las dictaduras intolerantes, que carcomen las democracias republicanas hasta concentrar todos los poderes del Estado y terminan reprimiendo cualquier disidencia o crítica, por muy razonable o fundamentada que sea, manteniendo sólo para aparentar, en el mejor de los casos, elecciones amañadas y una institucionalidad servil y corrupta, más de fachada que al servicio del bien común.
Veámonos en ese espejo a nuestra querida Guatemala, si no sabemos defender las libertades y la verdadera república democrática, porque bajo las dictaduras, las únicas opciones para la disidencia son: el destierro, el encierro o el entierro, como se lamentan los guatemaltecos que han sufrido la experiencia.
En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclus iva de su autor y no representan la vi s ión de elPeriódico o la de su línea editorial.

José Alejandro Arévalo Alburez
Profesional de las ciencias económicas, con especialidad en banca, política pública, administración y finanzas. Profesor universitario, consultor independiente. Gerente del Banco de Guatemala, Superintendente de Bancos, Ministro de Finanzas, Presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gerente del Banco Agromercantil (BAM), Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Vicerrector de la Universidad Rafael Landívar (URL), Rector de la Universidad InterNaciones (UNI).