Un método eficaz

Usted podrá pensar lo que quiera, pero deberá reconocer que, como método de solución de problemas, es de una eficacia contundente. Por ejemplo, si tenemos un grave problema de abandono escolar podemos exigir un mayor esfuerzo a estudiantes y profesores, pero es latoso y cansino, además de impopular. Por eso nosotros elegimos el expeditivo método de rebajar la exigencia y dejamos pasar de curso con asignaturas pendientes. ¿Problema solucionado? No, claro, pero sí es un problema ‘disimulado’ en las estadísticas que mandamos a Europa. Ahora, la Seguridad Social se ve incapaz de atender con la rapidez necesaria al creciente número de sus usuarios. ¿Les instamos a los funcionarios a que desplieguen un esfuerzo mayor? ¡No! ¿Quiere usted que les cojan manía y les hagan manifestaciones, como si el ministro Escrivá fuese una Ayuso cualquiera? Entonces, ¿contratamos más personal? Esa es una idea muy tentadora. Hay siempre tantos simpatizantes por colocar, y tantos familiares a quienes contratar… Es buena, pero es lenta. Así que a las lumbreras que dirigen el ministerio se les ha ocurrido una excelente idea para hacer desaparecer las colas frente a sus oficinas. Han ordenado a los servicios de seguridad que dejen dejar entrar dentro de ellas a la gente que espera fuera. ¿Soluciona eso los retrasos en la atención? No, claro, pero saca a la gente de la calle y así los fotógrafos y los cámaras tienen mayores dificultades para enseñárselas después a la gente. También es otra gran idea la de eliminar de las evaluaciones que se realizan a los funcionarios las opiniones que emiten los usuarios. Dado el preocupante estado del servicio, las enormes demoras en la atención y los desesperantes retrasos en la solución de los problemas que gestionan comprenderá que su opinión no es precisamente halagadora. Así que si las eliminamos conseguimos mejorar mucho la foto oficial y no perjudicamos a quienes son evaluados. La capacidad de gestión no ha sido nunca la mejor virtud de este Gobierno. El ministro Escrivá pasaba por ser fuerte en ello, dadas sus anteriores ocupaciones, pero ha sido abducido por el sistema. Se ha ganado muchos adversarios entre sus colegas y, más aún, entre sus socios. Ahora tiene de uñas a los usuarios, pero eliminando sus quejas se reducirán los decibelios de sus protestas. Así se oirán menos y parecerá que todo funciona mejor. ¿Ve? Un sistema impecable y de lo más eficaz.

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Author: Pablo Perez