El señor de los Derechos Humanos llegó y me amenazó con interponer una demanda ejemplar, por alterar a la comunidad pisoteando sus derechos.
Al nevar anoche, hice un muñeco de nieve. Una vecina feminista pasó y airada, me reclamó por hacer un muñeco hombre, molesta porque no hice una mujer de nieve. Así que hice una mujer de nieve. La vecina, nuevamente se quejó de los pechos voluminosos de la mujer de nieve, diciendo que tiene una mirada masculina lujuriosa y mi engendro no representa a las mujeres que no desean ser valoradas por sus senos. La pareja de güicoyes que viven cerca armó un lio, diciendo que debería haber hecho dos hombres de nieve y no solo una mujer. El vecino trans, preguntó por qué no hice solo una persona de nieve con partes destacables. Los veganos al final de la calle, se quejaban de la nariz de zanahoria, alegando que los vegetales son comida y no decoración de muñecos de nieve. Me dijeron racista porque la figura de nieve es blanca. El musulmán del otro lado de la calle, exigía que tapara totalmente la mujer de nieve con una sábana o la decapitaba. El vecino epidemiólogo, reclamó a gritos que mi muñeco no tenía cubre bocas y me dijo irresponsable. La policía llegó, diciendo que alguien había sido ofendido y necesitaban detener a alguien. La vecina feminista volvió a pasar y exigió que quitara la escoba de la mujer de nieve, por representar a la mujer en un papel doméstico y amenazó con grafitear mi casa si no la quitaba, escribiendo: aquí vive un loco…
El señor de los Derechos Humanos llegó y me amenazó con interponer una demanda ejemplar, por alterar a la comunidad pisoteando sus derechos. Un noticiero de televisión que nadie mira, me preguntó si sabía la diferencia entre hombre de nieve y mujer de nieve. Solo dije: las bolas de nieve. Ahora me dicen neoliberal, misógino, comunista, fifí sospechoso de terrorismo, racismo, homofobia, machismo, xenofobia y delitos contra la salud, además de querer darle golpete a Yammanetti y botarlo, preguntando quienes son mis cómplices y los motivos para armar tanto relajo. La extrema derecha, la izquierda y la del centro histórico, ofendidos por todo, marcharon por la calle exigiendo que me metieran al bote. Mi mujer me pidió el divorcio y no tengo quien me lave la ropa, me apapache, engañe y regañe. La PGN se llevó mis hijos en custodia. Giraron orden de captura en mi contra y tuve que salir huyendo a Nicaragua a fumar puro con Daniel y su múcura, implorando al más allá y al más acá mi salvación. Al medio día, los muñecos se derritieron. En pocas palabras, me jodieron. Sin decir disparates, algo similar sucede en la sociedad polarizada por los políticos y todos contra todos destruir el país desconociendo el argumento completo de la película, pervirtiendo la democracia azorados por la codicia en medio del olvido histórico de la mayoría silenciosa…
AMOR POST COVID-22. Mensaje con retraso de don Juan Tenorio a su amada Inés. ¿No es verdad, ángel de amor, que en esta apartada orilla no hay que llevar mascarilla y se respira mejor? Es verdad, no te miento, que arriesgándome salí, burlando el confinamiento desde muy lejos de aquí. He venido de muy lejos, aunque el lugar me lo callo, a lomos de mi caballo para tirarte los tejos. He amarrado mi corcel, está todo ventilado, las manos me he lavado y me puse hidrogel. Ea pues, bella señora, concededme vuestro amor, os lo pido de favor, desde hace una hora. DOÑA INÉS. ¡Callad por Dios caballero! Porque es público y notorio, que aunque vos seáis el Tenorio, la salud es lo primero. Con todo lo que se ha dicho, prefiero no arriesgar, no me quiero contagiar, que a mí, me da miedo el bicho. Conteneos por caridad, comportaos con elegancia y mantened la distancia, por seguridad. La cosa está mejorando y este año habrá romance, siguiendo la tradición la oportunidad está al alcance, sin huir de follones ni pasiones. El ingenio del autor brilla tanto, que ni Zorrilla lo hubiera hecho mejor. Joya. Con el circo de las elecciones generales, terminarán por hacer añicos la democracia, la fe en la política y en los políticos, algunos candidatos además de lástima dan risa…
En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclus iva de su autor y no representan la vi s ión de elPeriódico o la de su línea editorial.
