Las expectativas económicas y sociales, tenían como objetivo lograr un aumento significativo de la producción, estabilización de la paridad cambiaría como medio para reducir la inflación, así como mejoras importantes en la actividad económica con sus efectos positivos en la generación de empleos y salarios, entre otras. La realidad nos indica que no se alcanzaron las metas anunciadas de recuperación de la economía y mejoras sociales.