Han sido y son tiempos difíciles. La persecución, la falta de certeza jurídica, la pujante
corrupción, un cada vez más cuestionado proceso electoral, los conflictos sociales y las guerrasen el extranjero, hacen del panorama uno muy sombrío.
Ante esta situación, me he visto obligado a recordar que la creencia sin tapujos de que las cosas estarán mejor que ayer es más que una especie de mantra, pero una actitud necesaria parasobrevivir lo que pareciera ser, tal y como se le atribuye a la santa y poeta mística del Siglo deOro, Teresa de Jesús, “una noche oscura en una mala posada”.
C.S Lewis, uno de mis autores y pensadores modernos favoritos, decía que, dado que todos
moriremos en algún momento, el mejor momento para hacerlo será cuando la muerte nos
encuentre haciendo de las cosas sensibles y humanas nuestra obra de arte. Lewis le apostaba alvalor de las labores cotidianas como el trabajo, la educación, la lectura, la música, el arte, las
labores de casa, el deporte, las charlas mundanas con nuestros amigos, como los escenarios
perfectos para despedirse de esta vida. Yo diría que también son los escenarios perfectos para
atravesar las crisis. Nada más heroico que superar los obstáculos del camino atravesándolos,
con la determinación y valentía de quien se sabe dueño de sí mismo, porque es capaz de
encontrar el valor de lo ordinario.
Al fin y al cabo, el sufrimiento, el dolor y las faenas son parte de una vida en la que también
convergen las alegrías, los éxitos y los placeres. De hecho, son estas penas las que hacen
apetecibles estas glorias. C.S Lewis escribe en el libro El peso de la gloria lo siguiente: “Creo
que los mejores resultados se obtienen por personas que trabajan silenciosamente en objetivos
limitados, como la abolición de la trata de esclavos, la reforma penitenciaria o contra la
tuberculosis. Y no necesariamente por aquellos que piensan que pueden alcanzar la justicia,
salud o paz universal de manera total y generalizada. Creo que el arte de vivir consiste en atacar cada mal inmediato de la mejor forma posible. El dentista que puede detener un dolor de muelas,merece más de la humanidad que todos los hombres que creen tener algún esquema paraproducir una raza perfectamente sana”.
La fe en tiempos de crisis nos obliga no solo a confiar, pero a hacer cosas. No cambiamos la
realidad diciendo —y ahora, posteando— “libertad”, “democracia” o “justicia”. La cambiamos
con acciones limitadas y metas precisas, en línea con estos ideales. Sería oportuno recordarle
esto a aquellos que quieren gobernar este hermoso, pero tormentoso país, durante los próximos cuatro años.
@godoyesjd