En las semanas antes del mes de marzo del año 44 a.C., el arúspice Spurrina famosamente advirtió al dictador romano Julio César de tener “cuidado con el idus de marzo”. El idus se refiere al calendario romano, que se dividía entre los días nonas, idus y calendas. Los idus se refieren a los días 13 o 15 de cada mes, dependiendo del mes. El 15 de marzo de 44 a.C. el general, cónsul y dictador romano sorpresivamente fue apuñalado, al menos 23 veces, tiñendo con su sangre los suelos del senado romano. Tras su muerte, el senador romano Marcus Junius Brutus supuestamente eternizó la frase “sic semper tyrannis”. Lo que la historia a menudo descarta es que los arquitectos del tiranicidio de Julio César, Marcus Junius Brutus y Cassius Longinus, no eran amigos cercanos de César, como Shakespeare inmortalizó en su obra de teatro. Brutus y Cassius lucharon junto a Cneo Pompeyo en contra de Julio César durante la guerra civil. Tras la victoria de César, el general romano decidió perdonar a Brutus y Cassius y les ofreció altos cargos y parte de su botín de guerra, para comprar sus favores e influencia. Esta alianza, por conveniencia y no convicción, fue la que permitió que los susurros de los enemigos del César convencieran a los senadores a acribillar a su supuesto líder.